Enrique Roviralta hace un llamamiento a la calma, pero advierte sobre la alta transmisibilidad en situaciones de hacinamiento y reitera la sobrecarga del sistema sanitario local.
CEUTA — Tras la confirmación por parte del Instituto de Salud Carlos III del primer caso positivo de viruela del mono en Ceuta —un menor marroquí residente en un centro de acogida local que ya se encuentra aislado y bajo tratamiento—, el presidente del Sindicato Médico de Ceuta, Enrique Roviralta, ha instado a las autoridades a acotar de inmediato el entorno del afectado y realizar un estricto seguimiento epidemiológico.
Aunque Roviralta ha emitido un mensaje inicial de tranquilidad al recordar que la patología no suele derivar en complicaciones graves en personas sin enfermedades previas, ha hecho especial hincapié en la elevada contagiosidad del virus mediante el contacto estrecho piel con piel o el uso de objetos compartidos.
Alerta por hacinamiento y riesgo de saturación hospitalaria
El portavoz sindical ha advertido que el riesgo de propagación aumenta sustancialmente en entornos donde existen condiciones de hacinamiento. Dado el periodo de incubación del virus, Roviralta considera crucial identificar a todos los contactos estrechos del menor e informarles sobre la sintomatología inicial (fiebre, malestar general, inflamación de ganglios y posterior aparición de vesículas y pústulas) para prevenir posibles brotes secundarios.
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La mayor preocupación del colectivo médico reside en la presión adicional que un eventual repunte de casos podría ejercer sobre el Hospital Universitario de Ceuta, el único centro hospitalario de la ciudad autónoma. La coexistencia de esta patología con otras enfermedades infectocontagiosas (como la varicela, el sarampión o la tuberculosis) y el previsible aumento de infecciones respiratorias invernales podrían comprometer seriamente la capacidad del sistema.
Para mitigar este escenario, Roviralta ha vuelto a poner sobre la mesa la propuesta de desplegar un hospital militar de campaña con apoyo de la Sanidad Militar y la Unidad Militar de Emergencias (UME), o bien acondicionar instalaciones militares en desuso para establecer circuitos asistenciales y de aislamiento totalmente independientes.
Denuncia de falta de personal y amenaza de huelga
Asimismo, el presidente del Sindicato Médico ha aprovechado para cuestionar la gestión del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) y del Ministerio de Sanidad. Roviralta ha criticado las recientes declaraciones de la ministra sobre los índices de ocupación del hospital ceutí, argumentando que la disponibilidad real de camas carece de operatividad si no se cuenta con la plantilla médica suficiente para atenderlas.
Según el sindicato, áreas críticas como Urgencias —que cuenta actualmente con cinco facultativos—, Traumatología, Radiología y la UCI atraviesan un déficit estructural agravado por bajas y renuncias. Roviralta ha reiterado la urgencia de aplicar medidas extraordinarias y hacer efectiva la declaración de Ceuta como zona de difícil cobertura debido a que la ratio de médicos por habitante se sitúa por debajo de la media nacional.
El dirigente sindical advierte de que el colectivo médico se encuentra «colapsado y frustrado». De no producirse un cambio de postura por parte del Ministerio, las organizaciones sindicales no descartan la convocatoria de una huelga general en el sector sanitario local.








