El joven burgalés advierte de un episodio térmico extremo en plena época estival, coincidiendo con la previsión oficial que situará los termómetros entre los 42 y los 44 ºC en el sur y este de la Península antes del descenso de las temperaturas previsto para el viernes.
El periodo estival afronta sus jornadas más complejas en el ámbito meteorológico. El joven aficionado a la meteorología Jorge Rey, conocido por el uso del método tradicional de las cabañuelas y por haber anticipado la llegada de la borrasca Filomena, ha vuelto a lanzar un aviso ante el incremento inminente de las temperaturas en un verano calificado como atípico. La previsión trazada mediante su sistema tradicional coincide en el tiempo con los datos técnicos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), señalando que el pico máximo de calor de la estación se alcanzará a lo largo de las próximas jornadas, en coincidencia con el periodo vacacional y festivo de gran parte del país.
Ascenso continuado de las temperaturas y máximas generalizadas
De acuerdo con la información oficial de la AEMET, la jornada del martes 21 registrará un ascenso térmico en la mayor parte de la vertiente atlántica peninsular e interior sureste, mientras que se prevén descensos en zonas del alto Ebro e Ibérica norte. Durante este día se alcanzarán de forma generalizada los 40 ºC en el interior del tercio suroriental, sin descartar registros de 42 ºC en zonas bajas, en el medio y alto Guadalquivir y en el interior de Mallorca. Asimismo, las temperaturas oscilarán entre los 37 y los 39 ºC en el medio y bajo Ebro, en las depresiones del nordeste y en los valles de los Pirineos.
El punto álgido del episodio térmico se localizará entre el miércoles 22 y el jueves 23. De cara al miércoles, las temperaturas continuarán aumentando en gran parte de la vertiente atlántica, extendiéndose el alza a la vertiente cantábrica y al medio y alto Ebro. Se prevé que se alcancen los 40 ºC en buena parte de los valles y depresiones del interior del tercio sur —a excepción de Extremadura— y en el este de la meseta Sur, con valores de hasta 42 ºC en el medio y alto Guadalquivir. En el valle del Ebro, depresiones del nordeste e interior de Mallorca se mantendrán registros de entre 39 y 40 ºC, y en los valles del Pirineo se situarán entre los 36 y los 38 ºC. No obstante, en la jornada del miércoles se contemplan descensos en gran parte del tercio este peninsular por la intensificación de las brisas, de modo que en áreas como la vega del Segura las máximas podrían quedar por debajo de los 40 ºC.
El pico del episodio y el inicio del descenso térmico
Para la jornada del jueves 23 se anticipa un incremento adicional de las temperaturas en la vertiente mediterránea a causa de la intensificación de los vientos del oeste. Este fenómeno afectará especialmente al extremo suroriental peninsular, donde las máximas podrán alcanzar valores de entre 42 y 44 ºC en valles e interiores, así como en la cuenca del Genil e interior del Guadalhorce. De igual forma, se mantendrán valores de entre 40 y 42 ºC en el medio y alto Guadalquivir, valle del Ebro y depresiones del nordeste; de 39 a 40 ºC en el interior de Mallorca y este de la meseta Sur, y de 37 a 39 ºC en los valles pirenaicos.
Finalmente, el escenario más probable para el viernes 24 señala la entrada de una masa de aire más fresca por el noroeste peninsular. Esta entrada dará comienzo a un descenso de las temperaturas que se iría generalizando progresivamente en los días posteriores, marcando el final del cumplimiento de los criterios de ola de calor. Sin embargo, durante esa jornada las temperaturas aún se mantendrán en niveles elevados en el cuadrante suroriental, medio y alto Guadalquivir, valle del Ebro, depresiones del nordeste, interior de Mallorca y en el interior del extremo sureste debido a la presencia de vientos terrales.
















