Los daños materiales provocados por un incendio forestal no son indemnizados, con carácter general, por el Consorcio de Compensación de Seguros. Los afectados deben comunicar el siniestro a su aseguradora y revisar si su póliza cubre el edificio, los enseres, el vehículo, la pérdida de ingresos o el alojamiento temporal.
Los incendios forestales que afectan a distintos puntos de España no solo han obligado a evacuar municipios y cortar carreteras. Las llamas también han alcanzado viviendas, vehículos, explotaciones agrícolas y negocios, dejando a numerosos perjudicados ante una pregunta urgente: ¿quién paga los daños?
La respuesta dependerá del bien afectado y de las coberturas contratadas. A diferencia de lo que ocurre con inundaciones extraordinarias, terremotos o erupciones volcánicas, los daños materiales causados directamente por un incendio forestal no están incluidos habitualmente entre los riesgos extraordinarios indemnizados por el Consorcio de Compensación de Seguros.
En estos casos, corresponde a las aseguradoras privadas indemnizar los daños cuando exista una póliza en vigor que incluya la cobertura de incendio.
¿El Consorcio cubre los incendios forestales?
El Consorcio de Compensación de Seguros no asume, como regla general, los daños que las llamas causen en viviendas, automóviles, comercios o instalaciones industriales.
Su intervención en los incendios forestales se limita principalmente a un seguro específico de accidentes personales para las personas que resulten heridas o fallezcan mientras participan en las labores de extinción.
Por tanto, esta protección especial cubre daños personales de quienes colaboran en la extinción, pero no los daños materiales sufridos por sus vehículos, viviendas o pertenencias.
Qué cubre el seguro de hogar tras un incendio
Las pólizas multirriesgo de hogar suelen incluir los daños provocados por el fuego, aunque será necesario comprobar las condiciones generales y particulares de cada contrato.
La indemnización puede dividirse entre dos conceptos:
- Continente: estructura de la vivienda, paredes, tejado, puertas, ventanas e instalaciones fijas.
- Contenido: muebles, electrodomésticos, ropa y otros objetos que se encontraban dentro del inmueble.
La Ley de Contrato de Seguro establece que la cobertura alcanza los objetos descritos en la póliza y, cuando se asegura el mobiliario, los bienes de uso ordinario del asegurado y de las personas que conviven con él. Los objetos artísticos, joyas, dinero y otros bienes de especial valor pueden necesitar una declaración expresa o una cobertura adicional.
Muchas pólizas también contemplan los daños ocasionados por el humo, las tareas de extinción, el salvamento de bienes, el desescombro y la limpieza posterior. El alcance exacto dependerá siempre de lo contratado.
¿El seguro paga un alojamiento temporal?
Los propietarios cuya vivienda haya quedado inhabitable deben comprobar si su póliza incluye una garantía de inhabitabilidad o alojamiento provisional.
Esta cobertura puede asumir el coste de un hotel o de una vivienda temporal durante un periodo determinado, mientras se realizan las reparaciones o se evalúa la seguridad del inmueble.
La cantidad máxima, el número de días y los gastos admitidos varían entre compañías. Por ese motivo, deben conservarse las facturas de hoteles, desplazamientos y otros pagos relacionados con el alojamiento.
Qué ocurre con las zonas comunes de un edificio
Cuando el incendio afecta a un bloque de viviendas, pueden intervenir dos pólizas diferentes.
El seguro de la comunidad de propietarios suele cubrir la estructura y las zonas comunes, como el portal, las escaleras, el ascensor, el tejado, los jardines o los cuartos de instalaciones.
Cada propietario deberá recurrir además a su seguro de hogar para reclamar los daños sufridos dentro de su vivienda y en sus pertenencias. Las dos aseguradoras tendrán que coordinar la valoración cuando los daños afecten tanto a elementos comunitarios como privados.
¿El seguro cubre un coche quemado?
No es necesario tener siempre un seguro a todo riesgo para contar con protección frente al fuego.
Los vehículos pueden estar cubiertos cuando tengan contratado:
- Un seguro a todo riesgo.
- Un seguro a terceros ampliado que incluya expresamente la garantía de incendio.
El seguro obligatorio a terceros básico no cubre normalmente los daños que las llamas causen en el propio vehículo. Antes de presentar la reclamación, el propietario deberá revisar si en las condiciones particulares aparece la cobertura de incendio o explosión.
La indemnización también dependerá de cómo valore la póliza el automóvil: valor de nuevo, valor de mercado, valor venal o valor venal mejorado.
Los negocios pueden reclamar los daños materiales
Los seguros de comercios, oficinas e industrias pueden cubrir los daños sufridos por el edificio, la maquinaria, las mercancías, el mobiliario y otros bienes asegurados.
Estas pólizas suelen contemplar la acción directa de las llamas y pueden extenderse a consecuencias como el humo, el polvo, la carbonilla, la intervención de los bomberos, el salvamento y la limpieza.
Algunas incluyen además el alquiler de instalaciones temporales para que la empresa pueda continuar trabajando mientras se reconstruye el establecimiento.
¿Está cubierta la pérdida de beneficios?
La indemnización por pérdida de beneficios no se activa automáticamente en todos los seguros empresariales. Debe estar expresamente incluida en el contrato.
Esta garantía puede compensar la reducción de ingresos o el incremento de los costes que se produzcan por la interrupción de la actividad después del incendio.
Habitualmente, para activar la cobertura debe existir un daño material directo cubierto por la póliza. Una orden de evacuación o confinamiento que obligue a cerrar temporalmente un negocio podría quedar fuera cuando las instalaciones no hayan sufrido daños, salvo que el contrato incluya una garantía específica para esa situación.
Viviendas alquiladas y pérdida de las rentas
Un propietario que no pueda seguir cobrando el alquiler porque la vivienda, el local o la nave hayan quedado inutilizables solo recibirá una indemnización si contrató la cobertura de pérdida de rentas.
La póliza determinará durante cuánto tiempo se compensa al asegurado y cuál es la cantidad máxima que puede reclamar. También podría solicitarse documentación que demuestre la existencia del contrato de alquiler y los ingresos que se estaban percibiendo.
Qué pasa con las cosechas y el ganado
Las producciones agrícolas y ganaderas aseguradas cuentan con protección frente al incendio dentro del sistema de seguros agrarios.
Agroseguro señala que la garantía básica cubre los daños en las cosechas, las plantaciones —incluidos árboles y viñedos— y las cabañas ganaderas aseguradas. En el caso del cereal, también puede incluir la producción destruida para crear cortafuegos preventivos.
La cobertura se aplica con independencia del origen del fuego. Cuando posteriormente se identifica a un responsable, las aseguradoras pueden iniciar las acciones necesarias para recuperar las cantidades abonadas.
Agroseguro recomienda no acceder a las explotaciones mientras exista peligro. El parte puede comunicarse cuando el incendio se haya extinguido y las autoridades permitan comprobar los daños con seguridad.
Cuánto dinero pagará la aseguradora
La indemnización no puede superar el daño realmente sufrido ni el capital máximo establecido en la póliza.
Cuando la suma asegurada es inferior al valor real de los bienes, la compañía puede aplicar la denominada regla proporcional. Esto significa que la indemnización podría reducirse en la misma proporción en la que el inmueble o sus pertenencias estaban infraasegurados, salvo que el contrato haya eliminado expresamente esa regla.
Por ejemplo, asegurar el contenido de una vivienda por una cantidad muy inferior al valor real de todos sus muebles y electrodomésticos puede provocar que la compensación no cubra la totalidad de las pérdidas.
Qué hacer para reclamar los daños del incendio
El primer paso es esperar hasta que las autoridades permitan regresar a la zona. Nadie debe entrar en una vivienda, explotación o negocio dañado mientras continúe existiendo riesgo de reactivación, derrumbe, humo o caída de cables.
Una vez autorizado el acceso, conviene:
- Comunicar el siniestro inmediatamente a la aseguradora.
- Fotografiar y grabar todos los daños antes de limpiar.
- Preparar una lista de los bienes destruidos o deteriorados.
- Reunir facturas, fotografías antiguas, garantías y otros documentos que demuestren su existencia.
- Conservar los restos hasta recibir instrucciones del perito, siempre que no impliquen un riesgo.
- Guardar las facturas de alojamiento, transporte, limpieza y reparaciones urgentes.
- Solicitar informes de los bomberos, la Policía, la Guardia Civil o el ayuntamiento cuando estén disponibles.
La Ley de Contrato de Seguro fija un plazo máximo general de siete días desde que se conoce el siniestro para comunicarlo, salvo que la póliza conceda un periodo más amplio. Un retraso no implica automáticamente perder la indemnización, pero la aseguradora podría reclamar los perjuicios que le haya causado la demora.
¿Se pueden iniciar las reparaciones antes del peritaje?
El afectado debe tomar medidas razonables para impedir que los daños aumenten, siempre que pueda hacerlo sin ponerse en peligro.
Puede ser necesario cubrir un tejado, cerrar una ventana o retirar un elemento inestable. Antes de realizar una reparación urgente es recomendable avisar a la aseguradora, documentar el estado previo con fotografías y conservar todas las facturas.
La ley establece que el asegurado debe intentar reducir las consecuencias del siniestro y que determinados gastos de salvamento pueden ser asumidos por la aseguradora dentro de los límites del contrato.
Cuánto tiempo tiene la aseguradora para pagar
La compañía debe investigar el siniestro, realizar el peritaje y calcular el importe de los daños.
En cualquier caso, la Ley de Contrato de Seguro obliga a pagar, dentro de los 40 días siguientes a la recepción de la declaración, el importe mínimo que la aseguradora pueda deber según las circunstancias conocidas.
La indemnización definitiva puede necesitar más tiempo cuando los daños sean complejos o existan discrepancias en la valoración. La aseguradora puede pagar en dinero o, cuando sea posible y el asegurado lo acepte, reparar o reponer el bien afectado.
¿Qué pasa si el incendio fue provocado?
La existencia de un responsable no impide que el asegurado reclame inicialmente a su compañía cuando el daño esté cubierto por la póliza.
Después de pagar la indemnización, la aseguradora puede ejercer las acciones que correspondían al afectado contra la persona responsable, hasta el límite de la cantidad abonada.
La compañía podría rechazar la indemnización cuando el incendio haya sido provocado intencionadamente o por culpa grave del propio asegurado.
Nota importante: Las coberturas, límites, franquicias y exclusiones pueden variar entre pólizas. Los afectados deben comprobar siempre las condiciones de su contrato y seguir las instrucciones de su aseguradora, mediador, Agroseguro y autoridades oficiales. Este contenido es informativo y no sustituye el asesoramiento jurídico o asegurador individualizado.















