Agentes de la Guardia Civil advierten del colapso inminente ante la llegada diaria de decenas de personas a nado. Más de 1.000 entradas en la última semana obligan a improvisar un campamento frente al CETI.
Ceuta — La tensión e incertidumbre en la frontera sur alcanza niveles críticos. Agentes de la Guardia Civil desplegados a pie de frontera advierten sobre la insostenibilidad de la situación actual si se mantiene el ritmo constante de entradas irregulares registrado en las últimas jornadas.
«Si seguimos a 50 menores diarios y una media de 100 adultos, en un mes vamos a tener casi 5.000 más en Ceuta. Esta situación no se puede sostener», alertan fuentes de los efectivos desplegados en primera línea.
Intervenciones masivas y cifras al alza
El volumen de intentos de cruce a nado ha tensionado al máximo los operativos de salvamento y custodia a ambos lados de la frontera:
- Jornada récord: Solo este martes, la Marina Real marroquí interceptó y rescató a entre 450 y 500 personas en el mar. Por su parte, la Guardia Civil y Salvamento Marítimo auxiliaron a unos 200 migrantes.
- Balance semanal e informal: Un comunicado conjunto de la Delegación del Gobierno y la Ciudad Autónoma confirmó oficialmente la entrada de 1.000 personas en los últimos siete días. Datos oficiosos elevan la cifra acumulada a unos 1.600 migrantes (entre adultos y menores).
- Procedimiento legal: Mientras que los rescatados por Marruecos permanecen en el país vecino, las personas auxiliadas en el mar por las autoridades españolas deben ser filiadas por la Policía Nacional antes de su ingreso o derivación, atendiendo a la doctrina fijada por el Tribunal Supremo.
Campamento improvisado a las puertas del CETI
La saturación de las infraestructuras de acogida ya es visible en el entorno del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) del Jaral. En el exterior de las instalaciones se ha levantado un campamento improvisado compuesto por unas 500 personas que pernoctan al raso sobre mantas y en tiendas construidas con sábanas, una cifra que equivale prácticamente a la capacidad total de la propia estructura del centro.
El patrón de las salidas a nado
Los momentos de mayor presión operativa para los agentes se concentran de madrugada y durante las primeras horas de la mañana. Tras una relativa calma por la tarde, en torno a las 20:00 o 21:00 horas se detecta de nuevo la aproximación de grupos a las playas marroquíes más próximas para lanzarse al agua.
El perfil de quienes intentan la travesía abarca adultos, menores y núcleos familiares enteros. En la jornada de ayer se llegó a auxiliar en el mar a una madre que intentaba cruzar junto a sus tres hijos.
A pesar de que la Marina de Marruecos mantiene despliegues continuados apoyados por drones y coordinación desde España, las fuerzas desplegadas coinciden en que la vigilancia en el litoral vecino sigue mostrando fisuras ante un flujo que no cesa, evidenciado en momentos como las 07:00 horas de ayer, cuando cientos de personas se lanzaron al mar simultáneamente coincidiendo con el relevo de personal.


















