La presión migratoria en Ceuta ha alcanzado niveles críticos después de que más de 1.500 personas hayan accedido por vía marítima en los últimos días. El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes supera ampliamente su capacidad, cientos de recién llegados esperan en el exterior y los recursos destinados a menores registran una ocupación muy por encima de sus límites habituales.
La llegada continuada de personas que intentan alcanzar la ciudad a nado desde Marruecos ha desbordado los dispositivos de recepción y ha elevado la preocupación por el riesgo de nuevos accidentes en el mar.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha reclamado al Gobierno central una actuación inmediata y coordinada. El Ejecutivo autonómico plantea habilitar recursos extraordinarios, acelerar los traslados a la Península, reforzar las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y estudiar la creación de un mando único para gestionar la emergencia.
Más de 1.500 llegadas y un ritmo superior a 200 personas al día
Los datos facilitados por el Gobierno ceutí reflejan la magnitud del repunte. En poco más de una semana se han contabilizado más de 1.500 llegadas por vía marítima, con jornadas en las que el número de entradas ha superado las 200 personas.
Solo entre la medianoche del martes y las 15:00 horas del miércoles, la Guardia Civil rescató a 117 migrantes que trataban de alcanzar Ceuta a nado. Durante esa jornada también fueron recuperados dos cuerpos en el mar, en un contexto marcado por las corrientes, la escasa visibilidad y la peligrosidad de los espigones fronterizos.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles, AUGC, advierte de que el aumento de estas travesías está poniendo al límite al Servicio Marítimo. La organización reclama más personal, embarcaciones operativas y medios suficientes para atender simultáneamente las labores de vigilancia, interceptación y rescate.
El CETI supera sus 512 plazas
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta dispone de 512 plazas, pero alberga ya a alrededor de 700 residentes. A la sobreocupación del recinto se suma la presencia de más de 400 personas en sus inmediaciones, a la espera de completar los trámites necesarios para acceder al sistema de acogida.
La carretera de acceso al centro se ha convertido en un punto de espera improvisado para jóvenes procedentes principalmente de Marruecos y Argelia, además de personas de origen subsahariano.
Para aliviar la presión, un grupo de 39 migrantes abandonó este miércoles el CETI con destino a centros de acogida situados en otras comunidades autónomas. Sin embargo, el número de salidas resulta insuficiente frente al ritmo actual de llegadas.
Ceuta acoge a 570 menores
La situación es especialmente delicada en los recursos destinados a menores extranjeros no acompañados. Según el Gobierno local, Ceuta acoge actualmente a 570 menores, frente a los 180 contabilizados apenas diez días antes.
La Ciudad sitúa la ocupación en un 1.600 % respecto a su capacidad ordinaria. Vivas ha advertido de que los centros están saturados y ha solicitado que se activen mecanismos extraordinarios para trasladar tanto a adultos como a menores a otros territorios.
El Ejecutivo ceutí considera que la ciudad no puede asumir por sí sola una presión migratoria de estas dimensiones y reclama una respuesta compartida por el Estado y el resto de las comunidades autónomas.
Una lancha de 500.000 euros permanece inoperativa
La emergencia coincide con la avería de la S-42, una embarcación adquirida para reforzar el Servicio Marítimo de la Guardia Civil.
La lancha fue presentada el pasado 19 de junio tras una inversión de unos 500.000 euros, pero permanece fuera de servicio en el varadero del Muelle Alfau. Según la AUGC, durante sus pruebas se detectaron varias fisuras en los elementos neumáticos y la embarcación no ha llegado a incorporarse con normalidad al dispositivo.
El Servicio Marítimo sigue trabajando con las unidades disponibles mientras atiende un elevado número de avisos, especialmente durante las horas nocturnas. La asociación profesional considera que la avería evidencia la falta de medios en un momento de máxima exigencia operativa.
Qué establece la sentencia del Tribunal Supremo
El aumento de llegadas se produce después de una sentencia del Tribunal Supremo fechada el 8 de julio de 2026, no en 2024, como se ha publicado en algunas informaciones.
El alto tribunal confirmó que la legislación española no permite aplicar el denominado rechazo en frontera a quienes intentan acceder a Ceuta o Melilla nadando. La figura prevista en la Ley de Extranjería se limita a las personas sorprendidas mientras tratan de superar físicamente las barreras fronterizas.
Quienes llegan por mar deben ser identificados y sometidos al correspondiente procedimiento administrativo, con asistencia letrada y posibilidad de solicitar protección internacional antes de que se adopte una decisión sobre su devolución.
La AUGC y el Gobierno de Ceuta sostienen que este nuevo escenario ha dificultado la gestión de las entradas marítimas. Esa interpretación sobre su posible efecto en el aumento de llegadas corresponde a esas instituciones y no forma parte del fallo judicial.
Vivas reclama un mando único para afrontar la crisis
El Gobierno de Ceuta ha propuesto cinco líneas de actuación: ampliar urgentemente los recursos de acogida, facilitar los traslados a otras comunidades, activar financiación extraordinaria, reforzar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y aumentar la cooperación con Marruecos.
Vivas también plantea estudiar la creación de un mando único con capacidad para coordinar a las administraciones implicadas y evitar respuestas fragmentadas.
El presidente ceutí ha advertido de que, si continúa el actual ritmo de llegadas, la ciudad podría acercarse a una situación comparable con la crisis fronteriza de mayo de 2021. Por el momento, el CETI continúa saturado, los recursos para menores están desbordados y los servicios de seguridad trabajan bajo una presión creciente.

















