El Ministerio de Asuntos Exteriores ha descartado que la crisis migratoria registrada en Ceuta guarde relación con el reciente viaje de Pedro Sánchez a Argelia. El departamento dirigido por José Manuel Albares sostiene que las relaciones con Marruecos son “excelentes” y asegura que Rabat está colaborando para frenar nuevas entradas.
El Gobierno ha rechazado las interpretaciones que vinculan la llegada masiva de personas desde Marruecos con la visita realizada por el presidente español a Argelia el pasado 20 de julio, un desplazamiento que reabrió el debate sobre el delicado equilibrio diplomático de España en el Magreb.
“La relación con Marruecos es excelente y en nada se ve afectada por las buenas relaciones con Argelia”, han señalado desde Exteriores. El Ministerio defiende que España puede mantener una cooperación estrecha con ambos países pese a las diferencias que existen entre Rabat y Argel por el Sáhara Occidental y otros asuntos regionales.
Exteriores también ha subrayado que la coordinación con Marruecos continúa siendo “muy intensa” tanto en materia migratoria como en otros ámbitos de interés común. Con esta posición, el Ejecutivo descarta que Rabat haya relajado deliberadamente la vigilancia fronteriza como respuesta al acercamiento entre Madrid y Argel.
Desde el Ministerio del Interior mantienen el mismo diagnóstico. El departamento asegura que Marruecos está cooperando de manera “leal y permanente” con España para controlar la situación y evitar que más personas alcancen irregularmente territorio ceutí.
Según Interior, la actuación de las fuerzas de seguridad marroquíes está impidiendo la llegada de numerosas personas que intentan aproximarse a Ceuta desde territorio marroquí. Rabat ha reforzado además los controles y el despliegue policial en las localidades próximas al paso fronterizo.
El Gobierno español atribuye principalmente la movilización a las redes dedicadas al tráfico de personas y a la difusión de mensajes engañosos sobre las posibilidades de entrar en España y evitar una devolución inmediata.
La coincidencia temporal entre el viaje de Sánchez a Argelia y la crisis de Ceuta ha reavivado las comparaciones con mayo de 2021, cuando la acogida en España de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, desencadenó una grave crisis diplomática con Marruecos. En esta ocasión, sin embargo, Madrid niega cualquier enfrentamiento con Rabat y destaca la colaboración entre ambos gobiernos.
España y Marruecos mantienen contactos para controlar la frontera, agilizar los retornos mediante los procedimientos establecidos y combatir a las organizaciones que promueven los cruces irregulares.
















