Las declaraciones de Michael Rubin, antiguo asesor del Departamento de Defensa de Estados Unidos y actual analista del American Enterprise Institute, han reavivado el debate sobre la soberanía de Ceuta y Melilla. Rubin ha defendido que la Administración de Donald Trump reconozca ambas ciudades autónomas como “territorio marroquí ocupado” y ha llegado a plantear una nueva Marcha Verde impulsada por Marruecos.
Las propuestas de Rubin, publicadas originalmente en marzo de 2026, han vuelto a circular con fuerza en medio de la crisis migratoria registrada en Ceuta. El analista trabajó entre 2002 y 2004 como asesor para asuntos de Irán e Irak en la Oficina del Secretario de Defensa estadounidense y actualmente es investigador sénior del centro conservador American Enterprise Institute.
En uno de sus artículos, Rubin pidió expresamente al presidente estadounidense y al secretario de Estado, Marco Rubio, que reconocieran formalmente a Ceuta y Melilla como territorios bajo ocupación española. El analista sostiene que España mantiene posiciones coloniales en el norte de África y compara la situación de ambas ciudades con otros territorios que han sido objeto de procesos de descolonización.
Días después, Rubin fue todavía más lejos al proponer que Marruecos organizara una nueva Marcha Verde inspirada en la movilización de 1975 sobre el Sáhara Occidental. En su planteamiento, ciudadanos marroquíes deberían aproximarse a las fronteras, derribar las barreras y entrar sin armas en Ceuta y Melilla para izar la bandera de Marruecos.
Estas declaraciones corresponden exclusivamente a la opinión personal de Rubin y no representan una posición oficial del Gobierno de Estados Unidos. Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado han respaldado públicamente una modificación de la soberanía de las dos ciudades autónomas.
De hecho, la información oficial estadounidense sobre España continúa describiendo a Ceuta y Melilla como dos ciudades autónomas españolas situadas en África. Por tanto, las propuestas del antiguo asesor no implican un cambio diplomático por parte de Washington.
El debate ha adquirido mayor repercusión por la estrecha relación que mantienen Estados Unidos y Marruecos, especialmente después del reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Sin embargo, esa decisión no incluye a Ceuta y Melilla y no supone que Washington haya aceptado las reivindicaciones de Rabat sobre ambas ciudades.
Las declaraciones de Rubin también coinciden con un momento de tensión entre sectores políticos estadounidenses y el Gobierno de Pedro Sánchez, debido a las diferencias sobre defensa, política exterior y las relaciones con Israel. El analista ha utilizado esas discrepancias para cuestionar la posición española y pedir a Trump que aumente la presión diplomática sobre Madrid.
España sostiene que la soberanía de Ceuta y Melilla está fuera de discusión. Ambas forman parte de la organización territorial española como ciudades autónomas y sus habitantes tienen ciudadanía española.
La publicación de estos planteamientos en centros de pensamiento influyentes de Washington ha generado preocupación política, pero no permite concluir que exista una iniciativa oficial estadounidense para modificar el estatus de Ceuta y Melilla.
















