Finlandia ha dado un paso decisivo para poner en funcionamiento Onkalo, el primer depósito geológico permanente de combustible nuclear gastado que alcanza la fase de licencia de operación en el mundo.
La Agencia de Seguridad Radiológica y Nuclear de Finlandia (STUK) ha concluido que la instalación cumple los requisitos establecidos por la legislación del país. Sin embargo, todavía quedan pendientes la decisión definitiva del Gobierno y una autorización adicional antes de que puedan comenzar las operaciones.
El almacén, construido junto a la central nuclear de Olkiluoto, en el municipio de Eurajoki, podría empezar a recibir residuos antes de que termine 2026.
La STUK avala la seguridad de la instalación
La agencia reguladora finlandesa determinó que Onkalo cumple con las exigencias de seguridad radiológica y nuclear recogidas en la Ley y el Decreto de Energía Nuclear.
Según el organismo, no existe ningún impedimento de seguridad para la concesión de la licencia de operación.
La STUK destacó que es la primera vez que una instalación geológica destinada al almacenamiento definitivo de combustible nuclear gastado alcanza esta etapa administrativa.
El proceso ha sufrido varios retrasos. El plazo para emitir la evaluación fue aplazado en tres ocasiones, en parte por modificaciones introducidas por Posiva, la empresa responsable del proyecto.
El Gobierno todavía debe tomar la decisión final
Aunque la evaluación de la STUK es favorable, el Ejecutivo finlandés deberá decidir formalmente si concede la licencia de explotación.
El Ministerio de Asuntos Económicos y Empleo prepara una propuesta para otorgar una autorización válida hasta 2070, que previsiblemente será sometida a la aprobación del Gobierno durante el otoño.
Incluso después de esa decisión, el almacén no podrá comenzar a operar de manera inmediata. La STUK tendrá que emitir otra resolución independiente para confirmar que la planta de encapsulación y el sistema de disposición final cumplen todos los requisitos necesarios para iniciar su actividad.
Un proyecto preparado durante más de 40 años
Finlandia comenzó a diseñar una solución definitiva para sus residuos nucleares en 1983.
La construcción del complejo subterráneo comenzó en 2004 y ha requerido más de dos décadas de trabajos. En 2015, el Gobierno concedió a Posiva la licencia de construcción y las obras principales arrancaron a finales de 2016.
La planta de encapsulación comenzó a levantarse en 2019, mientras que la solicitud de licencia operativa fue presentada a finales de 2021.
Aunque el proyecto se encuentra en la última fase administrativa, partes del complejo todavía permanecen en construcción.
6.500 toneladas almacenadas a 430 metros
Onkalo, cuyo nombre significa “cavidad” en finés, está diseñado para almacenar el combustible gastado generado por los cinco reactores nucleares del país durante aproximadamente un siglo.
La instalación podrá albergar cerca de 6.500 toneladas de residuos distribuidas en unos 3.300 contenedores.
Los recipientes serán colocados en pozos excavados en la roca a una profundidad aproximada de 430 metros, aunque determinadas galerías se encuentran entre los 400 y los 450 metros bajo tierra.
Actualmente, el combustible nuclear gastado de Finlandia permanece en instalaciones temporales situadas en las propias centrales.
Contenedores de hierro y cobre para aislar la radiación
Antes de ser depositadas en el subsuelo, las barras de combustible gastado serán secadas y encapsuladas en recipientes de hierro fundido.
Estos contenedores estarán protegidos por una gruesa cubierta de cobre resistente a la corrosión.
Después serán trasladados a las galerías subterráneas, colocados en los pozos excavados en la roca y rodeados por una capa de bentonita, un tipo de arcilla expansiva que actúa como barrera adicional.
Los túneles serán posteriormente rellenados y sellados.
Un sistema pensado para durar 100.000 años
La seguridad de Onkalo se apoya en varias barreras complementarias: los contenedores, la bentonita, el relleno de los túneles, los tapones de cierre y la propia roca.
Posiva calcula que este conjunto podrá mantener aislada la radiación durante al menos 100.000 años.
El emplazamiento fue seleccionado por la impermeabilidad y estabilidad del lecho rocoso, además de la escasa actividad sísmica de la zona.
La planta también ha sido diseñada para funcionar de forma automatizada, reduciendo la exposición de los trabajadores durante el proceso de encapsulación.
Una inversión de 1.000 millones de euros
El desarrollo del almacén ha supuesto una inversión aproximada de 1.000 millones de euros.
Posiva pertenece a las dos compañías eléctricas finlandesas que producen energía nuclear: Teollisuuden Voima (TVO) y Fortum.
La empresa asegura estar preparada para comenzar el almacenamiento definitivo antes de que termine el año, siempre que el Gobierno conceda la licencia y la STUK emita la autorización final requerida.


















