El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado sus amenazas de expansión territorial al referirse públicamente al estrecho de Ormuz como «NUEVO territorio de Estados Unidos». A través de un mensaje difundido en su red Truth Social, el mandatario compartió un mapa del paso marítimo enmarcado con el lema y los colores de la bandera estadounidense, reafirmando una retórica expansionista que ya ha sugerido en otros puntos estratégicos del globo.
Esta declaración llega en un momento crítico, coincidiendo con el vencimiento del plazo de 60 días acordado en junio entre Washington y Teherán para negociar el fin definitivo de las hostilidades. Trump dio por descartadas nuevas conversaciones diplomáticas con la República Islámica y defendió que las fuerzas militares estadounidenses mantienen un «control total» sobre la ruta por la que transita gran parte del petróleo mundial, asegurando que el bloqueo naval continúa en pleno efecto.
Por su parte, Teherán rechaza las pretensiones de la Casa Blanca sobre el paso que separa el golfo Pérsico del de Omán. La persistente tensión en el enclave marítimo mantiene en alerta a la comunidad internacional debido a su fuerte impacto directo en el suministro global de crudo y la economía energética.













