MADRID. — La historia de los desplazamientos de la Jefatura del Estado español a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla vuelve al centro del debate político y diplomático. Coincidiendo con el anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre una futura visita del rey Felipe VI a Ceuta una vez superada la actual crisis migratoria, sale a la luz el trasfondo de la única visita que realizó el rey emérito Juan Carlos I a ambas ciudades durante sus casi cuatro décadas de reinado.
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Según detalla El País, la histórica visita realizada en noviembre de 2007 no fue fruto del azar ni de una simple agenda institucional, sino el resultado de un empeño personal de Juan Carlos I. El monarca emérito llegó a pedir «encarecidamente» al entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la organización del viaje para saldar una asignatura pendiente con los ciudadanos ceutíes y melillenses.
Un viaje esperado durante más de tres décadas
Pese a haber accedido al trono en 1975, Juan Carlos I tardó 32 años en visitar oficialmente Ceuta y Melilla. La delicada relación bilateral entre Madrid y Rabat convirtió durante décadas cualquier desplazamiento real a las dos ciudades norteafricanas en un asunto de alta sensibilidad geopolítica.
| Hito clave | Detalle histórico |
| Petición del Monarca | Juan Carlos I trasladó a Zapatero su firme deseo de no concluir su reinado sin haber visitado Ceuta y Melilla. |
| Fechas del viaje | 5 y 6 de noviembre de 2007. |
| Reacción de Marruecos | El Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí calificó el anuncio de «lamentable» y llamó a consultas a su embajador en Madrid. |
| Impacto institucional | Supuso la primera y única visita de Juan Carlos I como jefe del Estado a las dos ciudades autónomas. |
El delicado equilibrio geopolítico
La visita de 2007 desató protestas en el país vecino y tensiones diplomáticas momentáneas, mostrando el difícil equilibrio que la diplomacia española debe mantener entre el respaldo a la soberanía nacional en el norte de África y las relaciones de vecindad con el Reino de Marruecos.
El recuerdo de aquel episodio cobra especial relevancia en el contexto actual, donde el anuncio de una futura visita de Felipe VI busca proyectar el compromiso institucional del Estado con la estabilidad y la cohesión de las ciudades autónomas.








