El ministro de Cultura y portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, ha reconocido este miércoles que existen «discrepancias» en el seno del Gobierno respecto a la gestión del contingente de migrantes que llegó a Ceuta entre el 30 y el 31 de julio. El dirigente de la formación minoritaria de la coalición ha presionado públicamente al PSOE para autorizar la reubicación en la península de una parte relevante de estas personas, una medida que genera reticencias en los ministerios de ala socialista.
En una entrevista concedida a TVE, Urtasun ha enfatizado la urgencia del traslado para descongestionar la infraestructura local de la ciudad autónoma. «Hay plazas disponibles y sus expedientes pueden ser tramitados allí», ha remarcado en alusión al territorio peninsular, defendiendo que dicha derivación resulta imprescindible para que Ceuta pueda «recuperar la normalidad».
Análisis de la autoría de la crisis y cautela policial
- Responsabilidad de Rabat: A pesar de mantener la «prudencia» ante las filtraciones sobre el documento de la Policía Nacional que implica a agentes marroquíes, el titular de Cultura ha valorado que «por sentido común» resulta «evidente» que el país vecino ostenta «algún tipo de responsabilidad por acción u omisión».
- Ataque desestabilizador: Urtasun ha ido un paso más allá al enmarcar el cruce masivo fronterizo en una estrategia deliberada, calificándolo de «un ataque híbrido utilizando a personas para desestabilizar al Gobierno progresista de España».








