MADRID / CEUTA — El Ministerio de Defensa ha emitido una nueva directriz que habilita a las unidades militares desplegadas en Ceuta a emplear armamento reglamentario con munición real ante agresiones que pongan en peligro su integridad física. No obstante, la orden restringe esta dotación a un único efectivo por cada patrulla de cuatro o cinco soldados. La medida llega un mes después del estallido de la crisis migratoria y tras semanas de quejas por la desprotección del personal en la zona fronteriza.
La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha reaccionado criticando con dureza el alcance de la norma, tildándola de «ridiculez» e insuficiente para garantizar la seguridad de los efectivos desplegados en primera línea.
Las claves del conflicto y las demandas militares:
- Munición limitada por grupo: Hasta ahora los efectivos patrullaban desarmados o con fusiles sin munición. El presidente de la ATME, Marco Antonio Gómez, ha alertado de que armar a un solo miembro por unidad «pone en manos de una persona la vida del resto de sus compañeros».
- Vacío e indefensión jurídica: La asociación denuncia que las reglas de enfrentamiento (ROE) empleadas en misiones internacionales no son aplicables en suelo nacional, dejando a las tropas en una situación de incertidumbre legal ante agresiones con piedras o cócteles molotov.
- Reclamación de estatus de autoridad: La ATME exige que las Fuerzas Armadas reciban la consideración de agentes de la autoridad en la ciudad autónoma para poder realizar identificaciones o detenciones, o bien que se desplieguen unidades especializadas de Policía Militar, Naval o Aérea con la formación requerida.
- Proporcionalidad y autodefensa: La representación militar aclara que no persiguen un uso indiscriminado de la fuerza, sino contar con recursos materiales y respaldo jurídico proporcional para repeler ataques tumultuarios en el perímetro fronterizo.








