El Departamento de Estado de EE. UU. ha decidido poner a la venta una obra del artista Kehinde Wiley que fue retirada de la Embajada en República Dominicana tras ser calificada de «muy woke» y «estéticamente aterradora», en una decisión de diplomacia cultural que impacta a la imagen internacional de la administración norteamericana.
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La pintura, titulada ‘Jóvenes artistas después de Siamesas 1960’, fue encargada en 2013 con fondos públicos y formaba parte de la colección permanente de la misión diplomática en el país caribeño. Antes de su retirada definitiva, la Embajada llegó a cubrir el lienzo con una lona adornada con la bandera estadounidense. La embajadora Leah Campos justificó la acción denunciando que la obra simbolizaba ideologías globalistas, mientras que la directora del programa Arte en Embajadas, Erin Scavino, criticó la estética del cuadro y recordó la vinculación de Wiley con el expresidente Barack Obama, a quien retrató oficialmente.
Desde el Departamento de Estado se ha justificado la medida haciendo referencia a declaraciones pasadas del artista y a acusaciones de agresión sexual que Wiley ha desmentido. Una portavoz de la institución afirmó que la obra de una persona con discursos racistas no tiene cabida en la diplomacia actual y confirmó que se están estudiando las vías legales para proceder a la venta de la pieza con el objetivo de desprenderse de ella.
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Esta decisión carece de precedentes en el programa de arte diplomático norteamericano, impulsado originariamente durante la presidencia de John F. Kennedy y reforzado bajo el mandato de George W. Bush como herramienta de diplomacia cultural. Especialistas del sector han defendido el carácter caritativo y apartidista de la obra, fruto de un trabajo de dos años del artista con estudiantes y creadores locales dominicanos, dentro de una polémica que refleja la creciente politización de las instituciones culturales internacionales.








