BARCELONA.– En el marco de las investigaciones sobre el fallecimiento de Isak Andic, fundador de Mango, la jueza de instrucción encargada del caso ha ordenado un rastreo minucioso de los movimientos económicos, registros de llamadas y actividad en el extranjero de su hijo, Jonathan Andic. La medida se centra concretamente en el viaje relámpago que el empresario realizó a Ecuador.
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El objetivo de las diligencias encargadas a los Mossos d’Esquadra es reconstruir los gastos, la localización y las comunicaciones que mantuvo durante dicha estancia para contrastar sus declaraciones previas. Entre los puntos clave bajo escrutinio figura la gestión de su teléfono móvil. La instructora requirió a las compañías de telefonía (como Vodafone) los registros de tráfico de llamadas y datos de geolocalización, con el fin de clarificar las circunstancias en las que Andic alegó haber perdido o visto sustraído su terminal en el país latinoamericano.
Mientras que la Fiscalía sostiene que el análisis de la geolocalización y las comunicaciones contiene elementos que contradicen la versión presentada por el investigado, la defensa de Jonathan Andic rechaza cualquier intento de ocultación de indicios. Según la representación legal, la falta de activación inmediata de un nuevo terminal tras el suceso se debió a meros factores personales y administrativos, sin intencionalidad delictiva alguna.
Con este nuevo informe de los Mossos sobre la mesa, la justicia busca cerrar el cerco sobre la reconstrucción cronológica y los movimientos de Andic en las fechas posteriores al trágico suceso, clave para determinar si existen responsabilidades penales en el procedimiento abierto.




