El presidente del Gobierno descarta un fallo de los servicios de inteligencia, niega que Marruecos esté detrás de la llegada masiva y rechaza un adelanto electoral, fijando las elecciones generales para el año 2027.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, confía en que la situación generada por la crisis migratoria en Ceuta quede estabilizada a finales del presente año, alcanzando la resolución de esta problemática «en todas sus dimensiones». Durante una entrevista concedida este lunes por la noche al programa El Intermedio de La Sexta, el jefe del Ejecutivo analizó la evolución de los acontecimientos en la ciudad autónoma, defendió la actuación de los servicios de inteligencia, descartó la existencia de condicionamientos con Marruecos y descartó categóricamente cualquier posibilidad de adelanto electoral.
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En relación con los informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) conocidos la semana pasada y ante la pregunta de si los mensajes intercambiados con la Delegación del Gobierno evidenciaban un fallo de seguridad, Sánchez negó de forma contundente dicha premisa. El presidente restó valor a las comunicaciones por mensajería instantánea mantenidas con el jefe de gabinete del delegado del Gobierno antes de la crisis, señalando que «los WhatsApp no son prueba de que hubiera alertas» y añadiendo que, «a mi juicio, es al contrario».
Según detalló el jefe del Ejecutivo, la información de inteligencia relevante en España se formaliza mediante informes oficiales que se canalizan a través de las carteras de Interior, Defensa y el resto del Gobierno para articular las respuestas oportunas. Sánchez sostuvo que las autoridades españolas y marroquíes realizaron una labor de seguimiento de la situación, aunque puntualizó que no se disponía de información previa que permitiese prever una movilización de la magnitud registrada. «A día de hoy no hay información que de manera sólida pruebe que Marruecos esté detrás», enfatizó, pidiendo «paciencia» y «empatía» hacia la población ceutí.
El origen de las entradas y la relación con Marruecos
El presidente del Gobierno enmarcó el origen de la llegada masiva en la distorsión del contenido de una sentencia del Tribunal Supremo relativa a los migrantes interceptados en el mar al intentar acceder a nado. Sánchez explicó que dicha resolución fue «tergiversada» en redes sociales para difundir la falsa premisa de que resultaba posible acceder a Ceuta sin ser devuelto. Asimismo, indicó que en las jornadas previas al 30 de julio ya se había observado un incremento en las entradas, aunque sin alcanzar las dimensiones posteriores.
Respecto al papel de las autoridades del país vecino, Sánchez apuntó que durante las primeras diez horas de la crisis la actitud marroquí se orientó a gestionar la concentración de personas para reducir daños, mientras que «diez horas después, vemos a un Marruecos más activo para contenerlos». Ante la imposibilidad de frenar el flujo en un primer momento, el Ejecutivo optó por acoger inicialmente a los migrantes para procesar posteriormente las devoluciones, medida que definió como la solución «más humanitaria».
Sánchez rechazó además las acusaciones vertidas por el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien relacionó la posición gubernamental ante Rabat con el denominado caso Pegasus. El presidente reivindicó la autonomía ejercida durante los últimos ocho años y aseguró que daría «una respuesta contundente» si se demostrara la implicación de Marruecos, pidiendo basar las relaciones bilaterales en hechos y no en «bulos».
Por otro lado, el jefe del Ejecutivo lamentó el cambio de actitud percibido en el Gobierno de Ceuta respecto a la colaboración mantenida con su presidente, Juan Jesús Vivas, durante los episodios de 2021. Sánchez atribuyó este distanciamiento a «un interés por parte del PP y Vox para usar la crisis para desgastar al Gobierno».
Sin adelanto electoral y valoración del ámbito judicial
En clave de política nacional, Pedro Sánchez descartó de forma tajante la convocatoria anticipada de elecciones generales pese a las eventuales dificultades para la aprobación de los nuevos Presupuestos Generales del Estado. «Las elecciones serán en 2027», aseveró, ratificando su intención de agotar la legislatura y presentar el proyecto presupuestario en las Cortes para comprobar los apoyos parlamentarios disponibles.
Finalmente, el presidente se pronunció sobre los procedimientos judiciales que afectan a su esposa, Begoña Gómez, y a su hermano, David Sánchez, defendiendo la «honestidad» de ambos. En este contexto, sostuvo que existen magistrados que desempeñan adecuadamente su labor y otros que no, criticando de forma explícita al juez Juan Carlos Peinado, de quien afirmó que «ha hecho mucho daño a la Justicia y no va a ser recordado por sus instrucciones ni por haber sido un juez imparcial». Asimismo, cuestionó la resolución del Tribunal Supremo vinculada al derecho al voto en el exterior al amparo de la ‘ley de nietos’, criticando la suspensión del sufragio a 400.000 ciudadanos.




