El Congreso de los Diputados ha dado luz verde a la tramitación de una proposición de ley presentada por el PSOE que busca reducir la tasa máxima de alcoholemia permitida al volante de 0,5 a 0,2 gramos por litro en sangre. Esta iniciativa ha recibido el apoyo de ERC, Sumar, Junts, EH Bildu y Podemos, mientras que Vox y el PP han votado en contra, y el PNV se ha abstenido.
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ERC, que en marzo había rechazado la propuesta, ha decidido apoyar su tramitación esta vez, aunque ha insistido en que la única tasa viable debería ser cero. Inés Granollers, diputada de ERC, ha instado a los parlamentarios a ser valientes y no engañar con la tasa de alcoholemia.
El diputado del PSOE Manuel Arribas ha defendido la medida como una forma de eliminar la idea de que el consumo moderado de alcohol es aceptable al volante, comparándola con otras medidas de seguridad vial como el uso obligatorio del cinturón de seguridad o el casco en motocicletas. Arribas ha subrayado la necesidad de responsabilidad para evitar muertes en carretera, recordando que en julio y agosto fallecieron 240 personas en accidentes, de las cuales 31 eran jóvenes de entre 15 y 24 años.
Laura Vergara, de Sumar, ha reiterado el apoyo a la propuesta, enfatizando que no debe haber dudas sobre la incompatibilidad de beber y conducir. Por su parte, Marta Madrenas i Mir de Junts ha señalado la necesidad de afinar la redacción de la ley para evitar que los conductores noveles y profesionales pierdan menos puntos que actualmente.
El PP y Vox han criticado la tramitación de la propuesta como una proposición de ley por la vía de urgencia en lugar de un proyecto de ley del Gobierno, que incluiría informes de organismos expertos. El PP ha acusado al ministro Fernando Grande-Marlaska de desviar la atención de las entradas masivas de migrantes a Ceuta, mientras que Vox ha calificado al Gobierno de «trilero, autoritario y manipulador».








