La asociación local critica el actual modelo de atención externalizado y advierte que se están proponiendo cambios en las medicaciones sin justificaciones clínicas claras.
CEUTA – La Asociación TDAH Ceuta ha alzado la voz para denunciar la precaria situación que atraviesan los menores con necesidades de salud mental en la ciudad. Según recoge una información de El Faro de Ceuta, el colectivo califica de «incierta y desigual» la atención que están recibiendo sus hijos, poniendo el foco en un sistema que, aseguran, prioriza la gestión administrativa sobre la estabilidad emocional de los pacientes.
Un modelo «adultocentrista» y externalizado
El núcleo del conflicto reside en el modelo de atención actual. La asociación explica que se combina un servicio externalizado con profesionales que, en su mayoría, provienen de la atención a adultos. Esto está generando «diferencias importantes» en el enfoque clínico que reciben los menores, provocando una sensación de confusión y angustia en los progenitores.
«No es solo medicación, es la estabilidad emocional de nuestros hijos lo que está en juego», sentencia el colectivo en declaraciones recogidas por El Faro de Ceuta.
La polémica de los cambios de medicación
Uno de los puntos más críticos que denuncia la entidad es la presión para modificar tratamientos farmacológicos que ya han demostrado ser efectivos. Según la asociación:
- Se están proponiendo cambios de medicación sin una justificación clínica suficiente.
- Se ha advertido a algunas familias que, de no aceptar dichos cambios, podrían verse obligadas a asumir el coste del tratamiento fuera del sistema público.
Para las familias, esta situación es inaceptable, ya que lograr la estabilidad de un menor con TDAH requiere años de esfuerzo y un seguimiento muy preciso que ahora se ve amenazado.
Reivindicaciones: «Nuestros hijos no pueden depender de la suerte»
La Asociación TDAH Ceuta demanda un cambio de rumbo inmediato basado en tres pilares fundamentales:
- Prioridad al bienestar del menor: Que no se modifiquen tratamientos que funcionan sin razones clínicas transparentes.
- Equipos multidisciplinares estables: Exigen un seguimiento continuo y revisiones periódicas (cada tres o cuatro meses), tal y como ocurre en otros territorios del país.
- Escucha activa: Reclaman que se tenga en cuenta la voz de las familias, quienes conviven diariamente con los menores y conocen sus avances y retrocesos.
«Nuestros hijos no pueden depender de la suerte ni del profesional que les toque en consulta», concluye el comunicado, subrayando que la situación actual en Ceuta «no es normal» y vulnera el derecho de los menores a una sanidad pública estable y de calidad.















