A menos de una semana para las elecciones del 15 de marzo, Carlos Pollán asume el reto de encabezar la lista de Vox a la Presidencia de la Junta de Castilla y León. El actual presidente de las Cortes regionales busca consolidar el crecimiento del partido y pasar página definitivamente a la etapa de Juan García-Gallardo, quien dimitió hace un año tras ostentar la vicepresidencia de la comunidad.
Una vida dedicada al Ademar de León
Antes de saltar a la primera línea política, la figura de Carlos Pollán estaba estrechamente vinculada al deporte de élite en su provincia. Graduado en Derecho, su carrera profesional y personal giró durante décadas en torno al club de balonmano Ademar, un referente histórico de la ciudad de León. En esta institución, Pollán desempeñó prácticamente todas las funciones posibles:
- Jugador y entrenador: Formó parte de la estructura deportiva del club en sus años de mayor crecimiento.
- Presidente del club: Estuvo al frente de la entidad entre 2009 y 2013. Su salida se produjo en un contexto económico complejo, cuando el club se encontraba en concurso de acreedores y arrastraba una deuda cercana a los 900.000 euros.
El ascenso político desde la base
La trayectoria de Pollán en la formación de Santiago Abascal comenzó hace más de seis años, aunque sus inicios no fueron fáciles. En 2019, intentó sin éxito obtener representación en la alcaldía de Sariegos (León) y se quedó a las puertas de entrar en las Cortes autonómicas al ocupar el quinto lugar de la lista provincial.
Su gran salto se produjo tras las elecciones de febrero de 2022. Gracias al pacto de coalición entre el PP y Vox, Pollán no solo obtuvo su escaño por León, sino que hizo historia al convertirse en el primer miembro de Vox en presidir un parlamento autonómico en España. Este modelo de presidencia parlamentaria sería posteriormente replicado por el partido en otras regiones como Aragón, Murcia, Baleares y la Comunidad Valenciana.
El desafío de superar el 17 por ciento de los votos
El reto que enfrenta Carlos Pollán el próximo domingo es mayúsculo. Vox llega a la cita con la inercia positiva de sus resultados en Extremadura y Aragón, pero en Castilla y León el listón está muy alto tras haber alcanzado el 17,6% de los sufragios en 2022.
El candidato ha definido esta nueva etapa como «un reto, una responsabilidad y un honor». Su objetivo será demostrar que el partido mantiene su fortaleza en la región tras las polémicas de los últimos meses y la salida de su anterior líder autonómico, apoyándose en su perfil institucional como presidente de las Cortes para atraer al electorado más conservador.



















