El nombramiento de Arcadi España como nuevo ministro de Hacienda, en sustitución de María Jesús Montero, ha provocado una reacción inmediata en su tierra natal. Compromís, a través de su diputado en el Congreso (adscrito a Sumar), Alberto Ibáñez, ha reclamado al nuevo titular de la cartera que ejecute de forma urgente la reforma del sistema de financiación y la condonación de la deuda histórica valenciana.
Ibáñez ha recordado que el nuevo ministro, por su anterior etapa como conseller de Hacienda en la Generalitat Valenciana, conoce a la perfección el déficit financiero que arrastra la autonomía.
Las exigencias de la «agenda valenciana»
Desde Compromís consideran que el perfil del nuevo ministro elimina cualquier excusa para el retraso de las inversiones. Ibáñez ha detallado las tres líneas rojas de su formación para esta nueva etapa en el Ministerio:
- Reforma del sistema de financiación: Urgen a presentar un modelo que acabe con la infrafinanciación estructural que sitúa a la Comunitat Valenciana a la cola de recursos por habitante.
- Condonación de la deuda: Exigen que el Estado asuma la deuda generada directamente por esa falta de recursos estatales durante décadas.
- Presupuestos Generales: Reclaman que el ministro presente a la mayor brevedad una propuesta de cuentas públicas que refleje las necesidades reales de los valencianos.
Vivienda y fiscalidad: el foco en los «especuladores»
Más allá de la financiación autonómica, Ibáñez ha trasladado al ministro Arcadi España la necesidad de abordar el problema de la vivienda como una prioridad social. Para ello, Compromís propone una nueva reforma fiscal ambiciosa:
«Pedimos elevar la carga impositiva a rentistas y especuladores. Es la principal preocupación de los valencianos y debe atenderse desde el sistema tributario», ha aseverado el diputado.
Un mensaje directo al exconseller
Con un tono que ha mezclado la felicitación institucional con la exigencia política, Ibáñez ha bromeado señalando que, dada la experiencia previa del ministro en la administración valenciana, “no le van a hacer falta 100 días de cortesía” para ponerse manos a la obra.
Esta presión de Compromís sitúa a Arcadi España en una posición delicada desde su primer día en el cargo, teniendo que equilibrar las cuentas del Estado con las demandas de los socios parlamentarios que permitieron su llegada al Gobierno.

















