El joven de 22 años aceptó las penas tras provocar una riña tumultuaria que terminó con un herido de gravedad por arma blanca.
La justicia ha dictado sentencia contra uno de los internos del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) tras los violentos incidentes registrados en el recinto. Según informa el diario El Faro de Ceuta, el acusado ha reconocido su culpabilidad en los delitos de riña tumultuaria y desórdenes públicos, aceptando una condena que suma dos años de cárcel.
Los hechos se remontan a la noche del 23 de julio de 2024, cuando el joven irrumpió en el campo de fútbol del centro portando una espada tipo catana. Según el relato judicial, el agresor actuó junto a otros individuos con el objetivo de alterar la convivencia y arremeter de forma intimidante contra internos de otras nacionalidades.
Un herido de gravedad y secuelas permanentes
El episodio de violencia escaló rápidamente en una pelea multitudinaria en la que el condenado blandió el arma blanca, alcanzando a otro residente. La víctima sufrió una herida de 25 centímetros en el tórax que llegó a afectar el plano muscular.
Aunque la lesión no dañó órganos vitales, el afectado requirió intervención quirúrgica y tratamiento profiláctico. Como consecuencia del ataque, la víctima presenta una cicatriz permanente calificada como un perjuicio estético moderado.
Detalles de la sentencia
Tras el acuerdo de conformidad alcanzado en el Tribunal de Instancia de Ceuta, la magistrada ha fijado las siguientes medidas:
- Penas de cárcel: Tres meses por riña tumultuaria y un año y nueve meses por desórdenes públicos.
- Suspensión de condena: El ingreso en prisión queda suspendido por dos años, condicionado a que el reo no vuelva a delinquir en ese periodo.
- Responsabilidad civil: El condenado deberá indemnizar a la víctima con 10.948 euros.
- Medidas de protección: Se ha impuesto una orden de alejamiento y prohibición de comunicación con el herido durante un plazo de dos años.
Dato clave: La sentencia destaca que el acusado actuó con el «ánimo de atentar contra la paz pública», transformando una zona deportiva en el escenario de una agresión con arma prohibida.



















