El periodo estival afronta sus últimas jornadas en el calendario para dar paso a la entrada de una nueva estación astronómica en el hemisferio norte. El otoño de 2026 comenzará de forma oficial en España durante la madrugada del próximo miércoles 23 de septiembre, fijándose el momento exacto a las 02:05 horas en horario peninsular, según los cálculos oficiales del Observatorio Astronómico Nacional (OAN), organismo dependiente del Instituto Geográfico Nacional. En la comunidad autónoma de Canarias, debido a la diferencia horaria, la transición astronómica se producirá a las 01:05 horas. La nueva estación se prolongará durante un periodo aproximado de 89 días y 21 horas.
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El inicio del otoño astronómico no coincide de forma fija en la misma jornada todos los años, dado que la fecha depende con exactitud de la posición orbital de la Tierra con respecto al Sol y no de una cifra estática marcada por el calendario civil. De este modo, la llegada de la madrugada del 23 de septiembre determinará el fin de la época estival y el inicio del otoño en todo el hemisferio norte.
El fenómeno astronómico del equinoccio de septiembre
El comienzo oficial de esta estación está directamente vinculado al fenómeno astronómico conocido como el equinoccio de septiembre. Este evento se produce en el instante preciso en el que la Tierra alcanza el punto específico de su órbita donde el centro del Sol cruza el ecuador celeste en su desplazamiento aparente con dirección hacia el sur. A partir de este hito astronómico, el hemisferio norte da la bienvenida al otoño, al tiempo que en el hemisferio sur se inicia la temporada primaveral.
Etimológicamente, el término equinoccio procede del latín aequinoctium, vocablo que evoca la noción de una duración equivalente entre las horas de luz diurna y las de oscuridad nocturna. No obstante, este equilibrio no supone que en todos los puntos de la superficie terrestre se registren exactamente doce horas de luz y doce de noche, debido a la influencia de factores como el tamaño aparente del Sol y el fenómeno meteorológico de la refracción atmosférica.
Reducción de las horas de luz solar hasta el invierno
Una de las consecuencias directas e inmediatas tras la entrada del equinoccio otoñal será la progresiva disminución del tiempo de insolación diaria. Tras la consolidación del equinoccio, las jornadas continuarán acortándose paulatinamente en todo el hemisferio norte a medida que avance la estación. Este proceso de reducción de las horas de luz solar se mantendrá de forma continuada hasta alcanzar el mínimo anual de claridad, coincidiendo con la llegada del solsticio de invierno.




