Maricarmen, una vecina de 87 años del barrio madrileño de Retiro, se enfrenta este miércoles a un cuarto intento de desahucio en la vivienda donde ha residido durante más de 70 años. El desalojo está programado para las 7:30 horas en su hogar ubicado en el número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda. Decenas de personas se han congregado para impedir el desahucio, generando momentos de tensión con la llegada del cordón policial.
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Durante la noche, entre 200 y 300 vecinos, según El Sindicato de Inquilinas, han acampado frente a la vivienda. La policía ha rodeado la zona con escudos antidisturbios, y se han producido enfrentamientos cuando los agentes intentaron desalojar a los manifestantes, llevándose a una persona a la fuerza. El Sindicato de Inquilinas ha denunciado que primero se ha expulsado a la prensa antes de proceder con el desahucio.
El caso de Maricarmen se ha convertido en un símbolo de la lucha por el acceso a la vivienda en Madrid. El contrato de arrendamiento de su vivienda, firmado por su padre en 1956, fue subrogado a ella tras la muerte de sus padres. Sin embargo, el Tribunal Supremo falló a favor del inversor Urbagestión, que adquirió la propiedad en 2018 y buscó aumentar el alquiler en un 275%.
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El Sindicato de Inquilinas ha propuesto soluciones como la adquisición pública de la vivienda o reformas legislativas, pero denuncia la falta de respuesta de las administraciones. Naciones Unidas ha instado al Estado español a tomar medidas para evitar el desahucio y garantizar una solución habitacional adecuada. Hasta el momento, no se ha ofrecido una alternativa viable a Maricarmen, más allá de una costosa residencia privada.
Maricarmen, quien ahora se encuentra en una silla de ruedas debido a su debilitado estado de salud, ha expresado su agradecimiento por el apoyo recibido. A pesar de la situación, se mantiene firme en su deseo de permanecer en su hogar.








