El movimiento feminista vuelve a tomar las calles de las principales ciudades españolas este domingo con motivo del Día Internacional de la Mujer. En esta edición de 2026, las reivindicaciones locales por la igualdad real comparten protagonismo con un grito global contra los conflictos armados, las políticas migratorias represivas y los regímenes que esclavizan a mujeres y niñas en todo el mundo.
Un movimiento, dos convocatorias
Por quinto año consecutivo, la unidad del movimiento sigue fracturada. Las discrepancias en torno a la abolición de la prostitución y la Ley Trans han provocado que ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla o Bilbao celebren manifestaciones separadas.
En la capital, la Comisión 8M marchará desde Atocha con un mensaje inclusivo y antifascista, mientras que el Movimiento Feminista de Madrid recorrerá la Gran Vía defendiendo el abolicionismo y denunciando la «barbarie patriarcal» que se manifiesta en guerras y genocidios. Por el contrario, ciudades como Málaga, Valladolid o las capitales vascas han logrado mantener una convocatoria única.
El eco de un mundo en conflicto
El contexto internacional pesa este año más que nunca en los manifiestos. Las organizaciones denuncian cómo los conflictos bélicos y el auge del imperialismo afectan desproporcionadamente a las mujeres:
- Barcelona: La Asamblea 8M pone el foco en la lucha «transfeminista» frente a las políticas de la administración de Donald Trump y el recorte global de derechos.
- Galicia: La Marcha Mundial das Mulleres denuncia cómo las guerras conducen al desplazamiento forzado y a la explotación sexual, mientras las mujeres sostienen la supervivencia de sus comunidades.
- Canarias: Bajo el lema «Feministas en resistencia», llaman a la acción frente a la ofensiva patriarcal global.
Urgencia en la protección interna
A pesar de la mirada internacional, la situación en España ocupa un lugar central en las protestas. La preocupación por los fallos en el sistema de protección es máxima: la mitad de las últimas víctimas mortales por violencia de género en el país habían presentado denuncia previa.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, quien participa en los actos en Valladolid, ha reconocido la necesidad crítica de mejorar el sistema VioGen. En ciudades como Málaga, las manifestantes exigen que la salud y la paz vayan de la mano con una protección efectiva que evite que las mujeres que dan el paso de denunciar terminen desprotegidas ante sus agresores.
Dato clave: Mientras en ciudades como Madrid y Barcelona las marchas transcurren por recorridos paralelos, en Zaragoza ambas columnas confluirán en un gesto de unidad al finalizar el recorrido en la Plaza del Pilar.



















