El Banco de España ha cifrado en 750.000 el déficit de viviendas acumulado entre 2021 y 2025, y advierte que esta cifra podría aumentar en otras 300.000 unidades hasta 2028, superando así el millón de viviendas necesarias para satisfacer la demanda del mercado. Esta situación se enmarca en un contexto donde el precio de la vivienda ha crecido mucho más rápido que la capacidad adquisitiva de las familias españolas desde los años 80.
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La subgobernadora del Banco de España, Soledad Núñez, destacó en el Forbes Economic Summit que, aunque los españoles no se han empobrecido en términos reales en los últimos 45 años, el precio de los pisos se ha distanciado significativamente de la capacidad de compra de los hogares. Este fenómeno es más acentuado en España que en el resto de la Eurozona.
El informe del Banco de España señala que los precios reales de la vivienda se han acelerado a niveles comparables a 2005 debido a la falta de oferta. Además, las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican una reducción en el número de hogares previstos hasta 2039, lo que refleja las dificultades de acceso al mercado.
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La consultora Savills estima que el déficit de viviendas podría alcanzar las 850.000 unidades para finales de 2027. Las dificultades para emanciparse y el aumento de personas compartiendo vivienda limitan la formación de nuevas unidades familiares, lo que agrava la situación.
En el mercado de alquiler, la situación es igualmente tensa. Un informe de la OCU revela que en ciudades como Madrid y Barcelona, las ofertas de alquiler comienzan prácticamente en 1.000 euros mensuales, lo que requiere ingresos superiores a 2.000 euros para cubrir el alquiler y un ahorro significativo para la fianza inicial. La OCU insta a las administraciones a desarrollar políticas que promuevan un alquiler asequible para evitar abusos y conflictos entre arrendadores e inquilinos.




