Lo que parecía un exceso de opciones se ha convertido en un verdadero enigma en el Real Madrid: en la plantilla coexisten tres laterales izquierdos de peso, pero quien ocupa la posición es un centrocampista reconvertido: Eduardo Camavinga.
La decisión del entrenador Arbeloa ha generado sorpresa. Álvaro Carreras, que hasta hace poco se consideraba indiscutible, ha visto cómo su crédito se ha erosionado tras la noche de Lisboa. Fran García, por su parte, apenas ha contado en esta nueva etapa, con solo 80 minutos jugados desde el cambio de entrenador, lo que representa un 15% del tiempo total disponible desde Albacete.
La situación se mantiene en stand by a la espera de Ferland Mendy, quien se encuentra en la recta final de su recuperación. Aunque está previsto que entre en la convocatoria para Mestalla, no será titular de inmediato, y su retorno se gestionará con cautela para evitar recaídas.
El panorama deja claro que Arbeloa apuesta por la versatilidad y la confianza en sus jugadores. Camavinga, quien ha manifestado en el pasado su incomodidad en la posición de lateral, se ha adaptado al esquema: “Todo el mundo sabe que no me gusta jugar en el lateral izquierdo; pero si tengo que jugar ahí, aunque no sea necesariamente a gusto, lo haré”.
Así, el “misterio del tres” sigue abierto: tres laterales izquierdos en plantilla y un centrocampista que ejerce como titular en la posición. Un enigma que refleja tanto la exigencia del técnico como la competencia interna en el Real Madrid, a menos de un mes del clásico frente al Barcelona.
















