Mientras Israel afirma no buscar una «guerra interminable», Estados Unidos eleva la presión militar sobre Teherán. Donald Trump abre una rendija a la negociación, pero la Guardia Revolucionaria advierte: «Irán determinará el fin de la guerra».
TEHERÁN / WASHINGTON – El conflicto en Oriente Próximo entra en su undécimo día con una peligrosidad sin precedentes. Tras una noche de explosiones en la capital iraní, el Secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, ha lanzado una advertencia sombría: este martes será el día de ataques más violentos contra objetivos iraníes desde el inicio de las hostilidades. Según el Pentágono, el régimen de los ayatolás se encuentra «desconcertado y con dificultades para responder», asegurando que la contienda terminará «cuando Estados Unidos quiera».
Diplomacia entre bombas: El factor Trump
A pesar de la retórica bélica, el presidente Donald Trump ha matizado sus palabras de ayer, cuando dio la guerra por «casi terminada». Al ser preguntado sobre una posible salida diplomática, el mandatario estadounidense ha respondido que «es posible» entablar una negociación con el Gobierno iraní, abriendo una puerta que parecía cerrada bajo llave hace apenas 24 horas.
Por su parte, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, ha intentado rebajar la sensación de conflicto perpetuo: «No buscamos una guerra interminable». Según Saar, el fin de las operaciones se coordinará estrechamente con la Casa Blanca «a su debido tiempo».
La respuesta de Teherán y la mediación rusa
La cúpula militar iraní ha reaccionado con desdén a las afirmaciones de Washington. La Guardia Revolucionaria ha emitido un comunicado tajante asegurando que no será EE. UU., sino el propio Irán, quien decida cuándo y cómo se detienen las hostilidades. Mientras tanto, la guerra se expande geográficamente: ataques con drones han provocado incendios en la mayor refinería de Emiratos Árabes Unidos, y países como Kuwait, Baréin y Arabia Saudí siguen bajo la amenaza de los proyectiles iraníes.
Ante este escenario de caos regional, Rusia ha movido ficha. El ministro de Exteriores, Sergéi Lavrov, ha ofrecido formalmente la mediación de Moscú para lograr una desescalada inmediata, en un intento de evitar que el conflicto desemboque en una guerra total que borre el orden internacional actual.




















