Los blancos se imponen al Fenerbahçe (69-74) en un ejercicio de resistencia liderado por Campazzo y Tavares para certificar su victoria más valiosa de la temporada
El Real Madrid logró este jueves una victoria de capital importancia en la Euroliga al derrotar al Fenerbahçe por 69-74 en el Ülker Sports Arena. El conjunto dirigido por Sergio Scariolo no solo sumó un triunfo vital para sus aspiraciones en la máxima competición continental, sino que consiguió dinamitar una preocupante dinámica negativa fuera de casa, donde firmaba hasta la fecha el peor registro de su historia en el formato actual (5-13). En un escenario hostil y ante la mejor defensa del torneo, el equipo madridista supo sufrir para llevarse un duelo directo que se decidió en los instantes finales.
El encuentro comenzó con la sobriedad propia de las grandes citas europeas. Scariolo apostó de inicio por un quinteto formado por Campazzo, Feliz, Hezonja, Okeke y Tavares. Fue precisamente Mario Hezonja quien inauguró el marcador, en un primer cuarto marcado por la igualdad y la tensión, personificada en una falta antideportiva de Garuba que tuvo que ser revisada a instancias del técnico italiano. Tras un intercambio de golpes, el conjunto de Sarunas Jasikevicius cerró el primer acto con una ligera ventaja tras un palmeo sobre la bocina (21-19).
Reacción blanca y el susto de Gabriel Deck
El segundo cuarto supuso el despegue del Real Madrid. Con un parcial de 13-21, los blancos silenciaron el pabellón turco gracias a la dirección de Facundo Campazzo y la intimidación de Walter Tavares en la pintura. Sin embargo, la nota negativa la puso Gabriel Deck, quien tuvo que retirarse momentáneamente tras sufrir una luxación en el hombro en una disputa de balón. Para fortuna del cuadro español, el argentino pudo regresar a la pista minutos después, contribuyendo a que el Madrid se marchara al descanso seis puntos arriba (34-40).
Tras el paso por vestuarios, el Fenerbahçe reaccionó de la mano de un inspirado Boston, que completó el mejor partido de su carrera con 17 puntos. Los turcos aprovecharon el colapso ofensivo del Madrid en el tercer cuarto para darle la vuelta al electrónico (58-51). El equipo de Scariolo, lejos de amedrentarse ante la presión otomana, ajustó su defensa y mantuvo la calma en un final de periodo interrumpido por constantes revisiones arbitrales.
Hezonja sentencia en el último suspiro
El último cuarto fue una oda a la competitividad. Con 65-65 en el marcador a falta de pocos minutos, el Real Madrid se encomendó a la épica. Un tapón providencial de Tavares y la jerarquía de Campazzo desde el tiro libre mantuvieron a los blancos con vida. La redención llegó de la mano de Hezonja: tras haber fallado sus siete intentos previos desde la larga distancia, el croata clavó un triple lateral decisivo a falta de menos de un minuto que puso el 66-72 en el luminoso.
A pesar de un último amago de remontada por parte de Boston, el Real Madrid sentenció el choque desde la línea de personal para cerrar el definitivo 69-74. Con este resultado, los de Scariolo olvidan las recientes derrotas en Vitoria y ante Olympiacos, y se consolidan en la zona noble de la tabla, hundiendo un poco más a un Fenerbahçe que encadena seis derrotas en sus últimos siete compromisos.
















