La selección española accede a los dieciseisavos de final del Mundial como primera de grupo tras imponerse por la mínima (0-1) en Guadalajara y espera rival entre Austria y Argelia
GUADALAJARA (MÉXICO). La selección española ha cumplido con solvencia su objetivo inicial en el Mundial de la FIFA 2026. El conjunto dirigido por Luis de la Fuente ha confirmado su condición de líder del grupo H tras imponerse a Uruguay por 0-1 en el estadio Akron de Guadalajara (México). Con este resultado, el combinado nacional asegura la primera plaza, evita el cruce con Argentina (actual campeona) en la ronda de dieciseisavos de final y aguarda adversario, que saldrá del duelo entre Austria y Argelia. La resolución definitiva del grupo rival no se conocerá hasta el domingo 28 de junio, mientras que el partido de la siguiente fase se disputará el jueves 2 de julio en Los Ángeles.
El encuentro estuvo marcado por la propuesta táctica y la efectividad. España se midió a una selección uruguaya que afrontaba la cita inmersa en un ambiente de dudas entre el vestuario y su entrenador, Marcelo Bielsa. El técnico de la escuadra sudamericana planteó un dibujo basado en una presión intensa sobre el poseedor del balón. Sin embargo, la selección española utilizó la misma receta para hacer daño a su rival. A pesar de la falta de frescura en las piernas y en la circulación, caracterizada por un juego de mínimos de dos toques por pase que dificultaba la profundidad, España logró romper la horizontalidad en la primera ocasión en la que se impuso en la intensidad de los duelos directos.
El gol definitorio llegó en el minuto 42 de la primera parte. En un momento en el que el combinado español jugaba temporalmente con un futbolista menos debido a que Mikel Oyarzabal se dolía fuera del terreno de juego por un golpe, la intensidad de Mikel Merino sirvió para decantar la balanza. Merino regresaba a la titularidad por primera vez desde el pasado 20 de enero, en un plan diseñado de inicio por Luis de la Fuente. Marcos Llorente firmó una acción por banda y puso un centro hacia Álex Baena, cuyo remate terminó en el fondo de las mallas tras un error grave del guardameta uruguayo Fernando Muslera. El portero llegó a tocar el esférico, pero su desvío no impidió el 0-1. Se trata del tercer fallo de Muslera que propicia un gol en este torneo, tras haber mostrado dudas previas en una salida aérea. La consecuencia de esta acción fue inmediata: tras el descanso, Marcelo Bielsa sustituyó al portero titular para dar entrada a Sergio Rochet.
La situación empeoró para el equipo uruguayo en el aspecto físico y organizativo. Manuel Ugarte se vio obligado a abandonar el césped en camilla tras lastimarse en un apoyo sin que mediara contacto con ningún adversario. Por su parte, la selección española demostró la efectividad de la que ya hizo gala ante Arabia Saudí, anotando en su primer remate a portería.
La necesidad de Uruguay no se tradujo en claridad futbolística, sino en un exceso de agresividad con patadas a destiempo que contaron con la permisividad del colegiado. En el minuto 56, Bielsa tomó otra decisión controvertida al sustituir al capitán charrúa, Fede Valverde, para introducir al delantero Fede Viñas. Los gestos de Valverde al retirarse, a pesar del afecto recibido por sus compatriotas, evidenciaron los problemas internos de un vestuario que se despide de forma prematura de la cita mundialista.
España cimentó sus tres puntos desde la solvencia y la firmeza en la retaguardia, sumando una nueva portería a cero que sostiene al bloque mientras busca el crecimiento físico con el devenir de la competición. Ante la ausencia de Pedri para dar velocidad a la circulación, un Lamine Yamal que aguantó 76 minutos sobre el campo (dejando destellos pero lejos de su irrupción ante Arabia Saudí) y un Mikel Oyarzabal obligado a jugar de espaldas sufriendo el rigor de los defensas rivales, el equipo controló el tramo final.
Los cambios introducidos por De la Fuente sirvieron para gestionar los esfuerzos. Rodri disputó los últimos veinte minutos justo de fuerzas, cometiendo tres faltas al llegar tarde al corte, mientras que Nico Williams sumó minutos saliendo desde el banquillo. La victoria española pudo ser más amplia, pero a Ferran Torres se le anuló un tanto por fuera de juego y, posteriormente, estrelló un remate en el travesaño, sumando su segunda madera en lo que va de Mundial.
El partido concluyó con un clima de alta tensión. Yeremy Pino finalizó el choque con molestias en su hombro izquierdo, y Uruguay reclamó una pena máxima de Dani Olmo sobre Fede Viñas que el árbitro no señaló. La frustración uruguaya se tradujo en duras entradas durante el tiempo de descuento, que se saldaron con la expulsión de Agustín Cannobio en el último minuto del añadido antes del pitido final.


















