MADRID.– El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha lanzado una ofensiva parlamentaria directa dirigida a los socios de investidura de Pedro Sánchez. El jefe de la oposición ha propuesto la articulación de una moción de censura con un único objetivo: constituir un Gobierno temporal e independiente que tenga como fin exclusivo la disolución de las Cortes y la convocatoria inmediata de elecciones generales anticipadas.
Durante una entrevista televisiva, Feijóo ha subrayado la debilidad y el desgaste del Ejecutivo, bloqueado por las últimas revelaciones judiciales, y ha recurrido a la aritmética parlamentaria para forzar un posicionamiento de los grupos nacionalistas e independentistas: «Desde Vox al PNV, pasando por UPN, Coalición Canaria y Junts, somos 184 diputados los que estamos pidiendo elecciones anticipadas». El líder del PP ha instado a estas formaciones a la «coherencia» parlamentaria para propiciar un cambio de ciclo.
Un Ejecutivo monocolor y sin la entrada de Vox
Consciente de los vetos cruzados que tensionan el Congreso de los Diputados, Feijóo ha querido despejar cualquier suspicacia respecto a las condiciones del hipotético Gobierno de transición. El dirigente gallego ha garantizado de forma tajante que la formación de Santiago Abascal no formaría parte de ese Consejo de Ministros temporal:
«Para convocar elecciones no necesitamos que Vox esté en ningún Gobierno. Sería un Ejecutivo en solitario con gente que sepa gobernar. Decencia y elecciones inmediatas».
Aunque Feijóo ha insistido en que solo faltan «cuatro diputados» para que los números cuadren frente al bloque de la investidura, ha matizado que no está buscando activamente los apoyos mediante negociaciones de despacho, argumentando que «las mociones de censura no se especulan, se presentan». Su estrategia consiste en apelar a la responsabilidad pública de Junts y PNV frente a una situación institucional que califica de «insostenible».
La estrategia parlamentaria de la oposición
Los pilares fundamentales en los que se asienta la estrategia desplegada por Génova se resumen en tres puntos de presión:
- Fiscalización y foco en la Moncloa: El PP rechaza que el debate sobre la moción de censura sirva de pantalla de humo para desviar la atención de las investigaciones judiciales. «El foco está en conocer el contenido de semejante corrupción sistémica», ha señalado Feijóo.
- Apelación al socialismo crítico: El líder de la oposición ha hecho extensivo su llamamiento a los alcaldes y a los escasos barones territoriales del PSOE que se muestran críticos con la dirección federal para que den un paso al frente.
- Coordinación jurídica: En paralelo a la vía política, los populares centran sus esfuerzos en liderar y coordinar las acusaciones populares en las macrocausas abiertas, especialmente en el ‘caso Ábalos’ y el ‘caso Zapatero’.
Dureza ante las réplicas del Ejecutivo
El presidente del PP ha calificado la legislatura de «exhausta» y ha cargado con dureza contra las tesis de Moncloa que apuntan a un complot político-mediático-judicial contra el entorno socialista. Para Feijóo, la comparecencia parlamentaria del Gobierno y sus cartas a la ciudadanía supusieron «un manual de instrucciones para activar a las cloacas del Estado contra fiscales, jueces, la Guardia Civil y los medios».
A las puertas de que se levante el sumario de la investigación que afecta a Santos Cerdán y al conocido como ‘caso Leire’, la dirección nacional de los populares fía su éxito a la presión ambiental sobre los socios de Sánchez, afeándoles que sigan sosteniendo parlamentariamente a un presidente que, a ojos de la oposición, lidera una situación insostenible.















