Hamza Bin Laden, hijo del fundador de Al Qaeda, Osama Bin Laden, habría asumido el liderazgo ideológico del grupo terrorista desde Afganistán, según la información publicada.
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La reaparición de Hamza Bin Laden ha reforzado la imagen de continuidad de Al Qaeda tras la pérdida de sus principales dirigentes. El hijo de Osama Bin Laden, que Estados Unidos dio por muerto en 2019, habría sido elegido en 2022 por el Majis Al Shura de la organización como líder ideológico del grupo terrorista.
La difusión de un vídeo el pasado 10 de septiembre, coincidiendo con el aniversario de los atentados del 11-S, ha vuelto a situar a Hamza Bin Laden en el foco de la lucha antiterrorista. El mensaje difundido apunta a la intención de Al Qaeda de mantener su capacidad de amenaza contra países occidentales.
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Según la información publicada, el grupo habría recuperado presencia en Afganistán, donde volvería a disponer de estructuras de entrenamiento pese a las afirmaciones de los talibanes sobre la situación del país.
Hamza Bin Laden habría desarrollado junto a Saif al-Adel, considerado su mano derecha y jefe militar, una estrategia para reforzar la organización tras la muerte de Ayman al-Zawahiri, fallecido en una operación de la CIA en Kabul.
Los expertos citados en la información señalan que Al Qaeda habría pasado de quedar reducida a pequeños grupos tras las operaciones internacionales contra la organización a contar actualmente con miles de miembros repartidos entre sus diferentes franquicias.
Nacido en 1989 en Arabia Saudí, Hamza Bin Laden creció dentro del entorno ideológico creado por su padre. Tras los atentados del 11-S, permaneció detenido en Irán junto a otros familiares hasta 2010 y posteriormente volvió a relacionarse con Al Qaeda alrededor de 2015.
Entre 2015 y 2018 difundió mensajes en los que llamaba a realizar ataques contra Estados Unidos, Europa, Israel y Arabia Saudí. Su perfil le llevó a ser considerado por los servicios de inteligencia occidentales como una posible figura de liderazgo dentro de la organización.
Según datos del Equipo de Apoyo Analítico y Vigilancia de las Sanciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Al Qaeda mantiene varios campos de entrenamiento en Afganistán. Informes citados en la información apuntan también a una expansión de sus estructuras con nuevos campamentos y centros vinculados a la organización.




