CEUTA — Salta la alarma sanitaria en Ceuta. Una mujer migrante residente en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) permanece ingresada y bajo observación en el Hospital Universitario de Ceuta tras detectarse una sospecha de difteria. Fuentes sanitarias han confirmado que la paciente se encuentra aislada y bajo continuo seguimiento por parte de los servicios médicos mientras se determinan los resultados de las pruebas diagnósticas encargadas de confirmar la patología.
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A la espera del diagnóstico definitivo, los profesionales médicos recalcan que la confirmación oficial del caso y cualquier estimación sobre posibles riesgos de contagio a terceros quedan supeditados a la analítica y a las directrices oficiales que marquen las autoridades sanitarias. La evolución clínica de la paciente y el dictamen de los análisis serán determinantes para definir qué medidas preventivas y protocolos epidemiológicos deberán aplicarse, si procede, tanto en el recinto del CETI como entre sus contactos estrechos.
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Contexto de alta demanda y alerta sanitaria
Este posible caso de difteria se produce en un escenario de elevada tensión y vigilancia sanitaria sobre la población migrante acogida en la ciudad autónoma. Para hacer frente a esta situación, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) mantiene desplegado desde finales de julio un dispositivo asistencial de refuerzo para atender el incremento en la demanda de servicios médicos.
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La noticia del ingreso de esta paciente coincide además con la confirmación del fallecimiento, este mismo miércoles, de un joven migrante de 26 años en el mismo centro hospitalario. El joven, que permanecía ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) diagnosticado de meningitis bacteriana, sufrió una evolución clínica desfavorable que degeneró en muerte cerebral antes de su deceso, evidenciando la fragilidad sanitaria con la que llegan algunos de los ocupantes de los recursos de acogida.














