El equipo jurídico del hijo del fundador de Mango denuncia la descontextualización de un mensaje enviado en el marco de una terapia familiar y acusa a la instrucción de «retorcer la verdad» para forzar un relato inculpatorio.
BARCELONA, 13 de jun. – La defensa de Jonathan Andic, hijo del fundador de la multinacional de moda Mango, ha enmarcado en una expresión «metafórica» habitual en el seno de las terapias psicoanalíticas el mensaje de WhatsApp en el que admitía que su progenitor llegó a creerlo capaz de «matarlo». El equipo legal del investigado sostiene que dicha afirmación ha sido completamente «descontextualizada» por los investigadores y la Fiscalía, incurriendo en una interpretación que, a su juicio, «retuerce la verdad» con el único objetivo de sostener la hipótesis del homicidio.
En un comunicado oficial remitido a la Agencia EFE, los abogados de Andic consideran que las acusaciones se basan en «frases sacadas de contexto». En concreto, se refieren al mensaje que el investigado envió a su padre en julio de 2024, cinco meses antes del fallecimiento del empresario. En dicho texto, Jonathan recordaba las recurrentes «discusiones» que ambos mantenían y añadía la polémica frase: «No me extraña que pensaras que era capaz hasta de matarte».
Para los letrados que ejercen la defensa del hijo del empresario —quien se encuentra formalmente investigado por el supuesto homicidio de su progenitor—, esta comunicación debe entenderse estrictamente dentro del marco de unas sesiones terapéuticas estructuradas bajo «unos códigos concretos». Según argumentan, el uso de estos términos respondía a «referencias metafóricas» a la muerte del líder familiar, un concepto que goza de amplio bagaje teórico. «El matar al padre de Freud es un paradigma de la terapia psicoanalítica», insisten los abogados para justificar la naturaleza del texto.
Un «clímax emocional» en terapia familiar
De acuerdo con el relato de la defensa, el mensaje dista notablemente de ser una amenaza o una confesión velada. Al contrario, aseguran que «tiene un contenido afectuoso y alude a esos clímax de interacción grupal potente». En este sentido, enmarcan las palabras de Jonathan Andic dentro de un proceso de «liberación y de crecer superando emocionalmente el condicionante paterno», propio de una terapia psicológica profunda.
Sin embargo, los investigadores mantienen una lectura radicalmente opuesta. El mensaje en cuestión, que figura de forma destacada en los informes elaborados por los Mossos d’Esquadra y entregados a la jueza instructora, es actualmente uno de los principales indicios materiales en los que se apoya la Fiscalía. El Ministerio Público utiliza esta comunicación para oponerse al recurso presentado por el investigado contra la fianza de un millón de euros que le fue impuesta, apuntalando la tesis de que el hijo del empresario acabó con la vida de su padre espoleado por la mala relación personal y las graves desavenencias económicas que mantenían.
El texto completo frente a la tesis policial
Frente a la relevancia que los Mossos d’Esquadra otorgan a la frase como expresión clave del caso, la defensa argumenta que el texto original forma parte de una comunicación mucho más extensa que goza de «un relato y tono positivo de principio a fin». Para demostrarlo, el comunicado destaca que el mensaje se abre con un tono cercano y de preocupación filial: «Hola Viejo, ¿qué tal, habéis llegado bien? Me quedé un poco preocupado con lo del avión (…)» y concluye afectuosamente deseando que «espero que disfrutes de este verano, te mando muchos besos».
Entre ambos extremos, Jonathan exponía a su progenitor la intensidad del tratamiento psicológico que estaba recibiendo: «Estoy en pleno matarón trabajado (sic) con Julia [la psicoterapeuta familiar] y no sé si voy a tener fuerzas para poder recuperarme este verano. Jejeje, lo que sí voy comprendiendo es que tener un hijo como yo es lo más duro que puede pasarle a un padre», proseguía el escrito al que ha tenido acceso EFE, antes de adentrarse en la alusión al conflicto:
«He recordado algunas discusiones donde no me extraña que pensaras que era capaz hasta de matarte. A medida que avanzo en este intensivo sprint de trabajo conjunto con Julia comprendo que era imposible sanear nuestra relación. No me sorprende que la cuerda casi se rompiera. Cuando Julia estaba haciéndome el diagnóstico recuerdo que ella me dijo, rece para que su padre no muera hasta que hayan pasado las cronologías. Y ahora entiendo que mi necesidad de alejarme de ti era porque no tenía la madurez de aprender de un padre con tanta personalidad y con las ideas tan claras».
Denuncia de «condena social previa»
Los representantes legales de Andic critican con dureza la línea de la instrucción, lamentando que la causa judicial se nutra de expresiones que pertenecen estrictamente a «un proceso de terapia donde participaban más miembros de la familia». A su juicio, resulta jurídicamente inasumible que se pretendan extraer conclusiones incriminatorias definitivas a través de «una o dos frases dirigidas a inculpar a Jonathan Andic».
El equipo jurídico concluye su comunicado recordando que las sesiones de psicoterapia pertenecen a la «esfera íntima» de los individuos. Por ello, advierten que la difusión y utilización sesgada de este material confidencial persigue un único y pernicioso objetivo: «la condena social previa» del investigado.
Recuerdan asimismo que los propios informes de la instrucción reconocen formalmente que las «referencias metafóricas a la muerte del padre» eran empleadas en las sesiones con la psicoterapeuta familiar como un «punto de inclusión para superar etapas de la vida». Actualmente, la jueza de Martorell (Barcelona) que instruye el caso continúa investigando el alcance real y la posible «influencia» de la terapeuta en los hechos.














