Williams encara con optimismo la nueva temporada de Fórmula 1 tras presentar su FW48, el monoplaza con el que esperan devolver al equipo británico a la competitividad desde el primer día. Carlos Sainz y Alex Albon serán los encargados de pilotarlo, con la meta ambiciosa de luchar por podios y preparar el terreno para un futuro prometedor.
Aunque el equipo decidió no acudir al Shakedown de Barcelona, James Vowles, jefe de Williams, asegura que los test virtuales y el trabajo en simulador han permitido preparar al FW48 para los seis días de entrenamientos en Bahréin y el inicio del campeonato en Australia. “Preferíamos estar en Montmeló, claro, pero solventamos con éxito lo que probamos en los Test Virtuales. Además, la información que nos aporta Mercedes es muy buena”, señaló Vowles a un reducido grupo de medios, entre ellos MARCA.
El ingeniero británico reconoció que todavía queda por pulir la correlación entre simulador y pista, especialmente en la gestión eléctrica y la aerodinámica del coche: “Todo se hace ahora mismo en simulación, pero debes tenerlo correctamente correlacionado con la pista para asegurarte de no haber tomado un camino equivocado con el paquete aerodinámico o la suspensión”.
El FW48 destaca por el regreso del blanco como color protagonista, recordando a aquellos coches atómicos que Williams montaba con motores BMW. La decisión de centrar los esfuerzos en el nuevo monoplaza en lugar de exprimir al máximo el FW47 en 2025 también fue explicada por Vowles: “Algunas decisiones sobre chasis, alerones, suelo o carrocería deben retrasarse para aprovechar avances. Tener un coche en mayo podría ser muy lento y rezagado”.
Williams también mostró respeto por sus competidores, especialmente Red Bull y Mercedes. Vowles elogió la creatividad de Adrian Newey en el diseño del AMR26 y destacó la capacidad de Mercedes para adaptarse a los cambios de reglamento y simular ritmo de carrera incluso en los primeros días de pruebas. “No puedo explicar por qué los demás tenían problemas. Lo que sí es seguro es que nosotros forzamos el sistema, la refrigeración y buscamos optimizarlo todo”, indicó.
El reto principal llegará en Bahréin, donde se espera que los motores Mercedes demuestren fiabilidad pese a la nueva era técnica. “Habrá algún problema, es normal, pero se verá un kilometraje alto, algo que no esperaríamos al inicio de una nueva era de motores”, añadió Vowles.
El objetivo de Williams para 2026 es claro: no ganar el campeonato de inmediato, pero sí preparar una base sólida para competir al máximo. “No esperamos ganar el campeonato en 2026. El salto siguiente es el más difícil. Esto no es un viaje de un mes ni de un año; es algo más largo. Nuestros pilotos no están aquí para un test, están aquí para ganar campeonatos con Williams”, concluyó.












