El descubrimiento de la identidad de Vera altera la convivencia en las estancias nobles, mientras las revelaciones sobre el asesinato de Jana y el secreto de Santos conducen a la ficción de TVE a un desenlace sangriento
Las tardes de La 1 de TVE se preparan para afrontar una de las semanas más convulsas y determinantes en el transcurso de ‘La Promesa’. La producción televisiva vivirá una alteración absoluta en su orden interno tras destaparse la verdadera identidad de Vera, circunstancia que motiva su salida inmediata de la zona del servicio para pasar a ser tratada como una invitada de honor por parte de la familia Luján. Este cambio de condición despertará de forma colateral la envidia y los comentarios en el palacio. Mientras Curro y Ángela emprenden un viaje con destino a Madrid permaneciendo ajenos a los acontecimientos, las dependencias del servicio se transformarán en una olla a presión debido a la existencia de secretos de asesinatos y pasados ocultos que desembocarán en un final de semana marcado por la violencia. Los capítulos del 841 al 845, que se emitirán entre el 25 y el 29 de mayo, albergarán el desarrollo de las siguientes tramas.
Lunes, 25 de mayo (Capítulo 841): El debut de Vera y el estallido entre Alonso y el duque de Carril
La andadura semanal se inicia con el debut oficial de Vera en calidad de invitada en ‘La Promesa’, una nueva posición que le obligará a soportar los desplantes de Leocadia y de Lorenzo, encontrando por el contrario un firme asidero en las figuras de Manuel y de Julieta. En el plano del servicio, Pía se halla en una situación límite al verse desprovista de las fuerzas necesarias para desvelar a Curro que Leocadia se encuentra detrás del asesinato de Jana.
Al mismo tiempo, Petra ejerce su influencia y manipula a Santos con el propósito de que este denuncie a su propio padre por la muerte de Ana, una maniobra que obliga al lacayo y a Ricardo a simular una tregua carente de veracidad. La crispación se traslada a la zona noble de la edificación cuando Manuel realiza el intento de ceder ante el chantaje impuesto por el duque de Carril. La intervención de carácter heroico de Alonso evitará que el propósito fructifique, originando un enfrentamiento de tal magnitud que el marqués y el aristócrata quedan a las puertas de llegar a las manos.
Martes, 26 de mayo (Capítulo 842): Expulsión, amenazas legales y un beso prohibido
Tras el altercado acaecido en las estancias principales, Alonso procede a expulsar al duque de Carril del palacio de forma abrupta. La respuesta del noble no se hace esperar y contraataca con la amenaza de requerir la presencia de la Guardia Civil bajo el argumento del presunto secuestro de su hija. En la vertiente sentimental, Martina y Jacobo asumen con pesar la destrucción de su vínculo de pareja y la asimilación de su nueva realidad como amigos.
Las condiciones en los pasillos del servicio empeoran de manera progresiva. Pía incurre en un grave descuido en el ejercicio de sus funciones laborales, lo que motiva que Cristóbal le traslade un ultimátum definitivo que implicará su despido inmediato en caso de cometer una nueva falta. Paralelamente, Leocadia constata la pérdida de control sobre la gestión de la casa y busca el amparo de Cristóbal mediante un apasionado beso, ignorando por completo que Lorenzo permanece escondido observando la escena.
Miércoles, 27 de mayo (Capítulo 843): La decisión extrema de Pía y el chantaje de Lorenzo
Teresa interviene ante Pía con el objeto de que esta reaccione a la gravedad de su coyuntura, recordándole que la pérdida de su empleo la privará de los recursos necesarios para el sustento de su hijo. Ante la desesperación, el ama de llaves adopta la determinación de redactar una misiva dirigida a Curro en la que detalla toda la verdad referente al crimen de Jana.
Por otra parte, las indagaciones conducidas por Samuel progresan, confirmando este a María Fernández que procederá al interrogatorio de un vecino con el fin de resolver el misterio que rodea a Carlo y Estefanía. En paralelo, Martina sostiene una discusión con Jacobo al descubrir que Adriano únicamente le dispensa su ayuda por motivos de lástima. El cierre de la jornada queda determinado por la acción de Lorenzo, quien arrincona a Leocadia tras confesarle haber sido testigo directo de su beso prohibido con el mayordomo.
Jueves, 28 de mayo (Capítulo 844): La confesión de Santos y el regreso del duque de Carril
Leocadia ensaya una negativa respecto a su acercamiento con Cristóbal, pero Lorenzo hace uso de la información confidencial y la amenaza con desvelar lo sucedido ante don Lisandro si no se somete al cumplimiento de sus directrices. Simultáneamente, la madre de Vera remite una angustiosa carta en la que suplica protección para su hija. En la zona del servicio, la investigación de Samuel ofrece resultados definitivos al desvelar a María Fernández que Carlo y Estefanía mantuvieron una relación de noviazgo en el pasado, una revelación que provoca el desmayo inmediato de la sirvienta.
El acontecimiento principal del día se produce cuando Santos, superado por la presión ambiental, confiesa a Petra su secreto más oculto: él es el autor del homicidio accidental de su madre, eximiendo de toda responsabilidad a Ricardo. La entrega concluye con el retorno del duque de Carril, firmemente dispuesto a retirar a Vera del palacio por la fuerza.
Viernes, 29 de mayo (Capítulo 845): Disparos en el palacio y el destino de las jóvenes en el aire
En el capítulo final de la semana, Vera muestra una firme oposición y se niega en redondo a abandonar las dependencias en compañía de su progenitor, lo que desencadena las amenazas de este último hacia la persona de Alonso. Tras tener conocimiento de la confesión de Santos, Petra opta por apiadarse de su situación y traslada a Ricardo el compromiso de no dar cuenta de los hechos ante las autoridades judiciales.
La tragedia vuelve a cernirse sobre Pía justo en el instante en que finaliza la redacción de la carta incriminatoria contra Leocadia por la muerte de Jana, momento en el cual Cristóbal le arrebata el documento de las manos. En otro orden de cosas, María comunica a Carlo el conocimiento de que Estefanía se encuentra esperando un hijo suyo.
El pánico se apodera de la residencia de los Luján en los compases finales de la emisión. El duque de Carril consigue burlar los sistemas de seguridad e introducirse en las estancias portando una pistola. Julieta se interpone en su trayectoria con la finalidad de salvaguardar la integridad de Vera, encarándose ambas jóvenes con el noble en una reyerta desesperada. De forma súbita, el sonido de dos disparos estremece la estructura de ‘La Promesa’, dejando el porvenir de las dos mujeres en una situación de absoluta incertidumbre.















