El presidente del AD Ceuta FC recurre a las redes sociales para rebajar la tensión tras la derrota, recordando que el equipo sigue en una situación privilegiada y a solo cuatro puntos de los puestos de ‘playoff’.
CEUTA | El fútbol, como la vida, es cuestión de perspectiva. Tras la derrota sufrida ante la UD Las Palmas, donde el conjunto caballa no logró encontrar su mejor versión frente a uno de los «transatlánticos» de la categoría, el entorno del club ha optado por la madurez y la reflexión. El encargado de marcar la hoja de ruta ha sido el presidente, Luhay Hamido, quien ha lanzado un mensaje de unidad y serenidad a través de sus canales oficiales.
Un mensaje de realidad frente a la euforia
Con la frase “Siempre AD Ceuta. Nos vemos en el Murube. Calma”, Hamido ha querido poner en valor el rendimiento global de la plantilla. Para respaldar su petición de tranquilidad, el mandatario acompañó su mensaje con la tabla clasificatoria, que arroja datos difícilmente discutibles tras 29 jornadas disputadas:
- Posición: 8.º clasificado.
- Puntos: 44.
- Distancia con el descenso: +13 puntos.
- Distancia con el playoff: -4 puntos.
Análisis de un bache natural
La derrota llega tras una excelente racha de tres victorias consecutivas, lo que hace que el traspié se entienda más como un «aviso para navegantes» que como una crisis real. El cuerpo técnico, liderado por José Juan Romero, y la dirección deportiva con Edu Villegas, se encuentran ahora en una fase de análisis interno.
El equipo se enfrenta a su primer gran desafío físico del curso. Tras una temporada inusualmente limpia de lesiones, los contratiempos médicos han empezado a acumularse de forma simultánea, poniendo a prueba la profundidad de la plantilla en el tramo decisivo.
«El Ceuta ya no es una sorpresa pasajera; es un competidor respetado que ha consolidado una estabilidad poco habitual en la categoría.»
El objetivo: Mirar hacia arriba sin presión
Aunque el técnico José Juan Romero ha sido cauto al afirmar que «pensar en el playoff nos viene grande», la realidad clasificatoria permite al Ceuta soñar. Con la permanencia prácticamente sellada (el objetivo prioritario), el vestuario mantiene la ambición de pelear por cotas mayores, sabiendo que el estatus del club ha cambiado: ahora los rivales lo miran con el respeto que se le debe a un aspirante a la zona noble.
La próxima cita en el Alfonso Murube será clave para calibrar la respuesta del equipo y de una afición que, tras el mensaje de su presidente, se prepara para arropar a los suyos en busca de la recuperación.




















