St. James’ Park vivió una noche de pura Champions donde el FC Barcelona logró sobrevivir a un asedio constante. Un penalti transformado por la joven estrella azulgrana en el último suspiro permite a los de Flick llevarse una igualada de oro para la vuelta en Montjuïc.
El Newcastle golpea cuando más duele
El partido fue un ejercicio de resistencia para el Barcelona. Desde el pitido inicial, las «urracas» convirtieron su estadio en una olla a presión, con un Elanga eléctrico que puso en jaque a la zaga culé y un Joan García que, pese a los nervios de su debut en eliminatorias, sostuvo al equipo con intervenciones de mérito.
Tras un gol anulado a Joelinton y varios avisos locales, el cántaro terminó por romperse en el minuto 85. Un centro de Murphy encontró a Barnes libre de marca en el segundo palo —aprovechando un desajuste defensivo de un Araújo mermado físicamente— para batir a Joan García y desatar la locura en Newcastle.
Éxtasis final y sangre fría de Lamine
Cuando todo parecía perdido y el Newcastle saboreaba una victoria histórica, llegó la jugada que cambió el guion. En el minuto 94, Dani Olmo encaró en el área y provocó la zancadilla de Thiaw. El árbitro Marco Guida no dudó: penalti claro.
Con la presión de todo un estadio en contra, Lamine Yamal asumió los galones. El «10» azulgrana engañó por completo a Ramsdale con un lanzamiento exquisito para poner el 1-1 definitivo en el minuto 95.
Las claves del encuentro
- Resistencia defensiva: Cubarsí y Gerard Martín fueron vitales despejando balones críticos bajo palos en los minutos de asedio.
- Cambios decisivos: Hansi Flick agotó sus naves dando entrada a Rashford, Casadó, Ferran y el joven Xavi Espart, quien salvó dos ocasiones claras en el tiempo de descuento.
- Parte de bajas: Preocupa el estado de Araújo y Marc Bernal, que terminaron el encuentro con evidentes molestias físicas.

















