La quinta entrega del programa dejó también el triunfo de Santiago Segura con el pin de inmunidad, un tenso reto de exteriores en el Pantano de San Juan y el choque de estrategias entre los aspirantes.
La quinta entrega de ‘MasterChef Celebrity Legends’ certificó la salida definitiva de La Mala Rodríguez de las cocinas del programa. La artista no logró superar la prueba de eliminación tras presentar un plato de pasta rellena que los jueces calificaron de «incomestible» debido a un exceso de grasa, poniendo punto final a su trayectoria en una noche donde las rivalidades, las estrategias y las tensiones entre los aspirantes salieron a la luz.
Lee tambien: Se confirma el tercer expulsado de ‘Supervivientes All Stars 3’ en una gala con nominaciones desde plató
El programa arrancó con una primera prueba basada en el juego del food pong, una adaptación del clásico pasatiempo universitario en el que los concursantes debían encestar bolas en vasos para obtener ingredientes y utensilios de cara a una elaboración libre. Antes de iniciar la competición, Juan Betancourt retó a María Escoté para arrebatarle el denominado pin «infiel» conseguido por la diseñadora la semana anterior. La presión del reto benefició al modelo, cuyo plato satisfizo al jurado en mayor medida que el de su rival, convirtiéndose en el nuevo portador del distintivo.
En esa misma prueba inicial, las valoraciones del jurado mostraron dos realidades opuestas. Mientras que elaboraciones como las de Flo o la propia Mala Rodríguez resultaron fallidas hasta el punto de no poder ser ingeridas por los jueces, Santiago Segura y David Bustamante cosecharon encendidos elogios. El cineasta se proclamó como el mejor concursante de la prueba, lo que le permitió donar un premio de 4.000 euros a la ONG Aladina. Además, Segura se hizo con el codiciado pin de la inmunidad, mientras que Flo y La Mala Rodríguez recibieron los delantales negros que los enviaban de manera directa a la fase de expulsión.
Caos en el Pantano de San Juan y derrota del equipo azul
Para el desafío en exteriores, el equipo de producción y los aspirantes se trasladaron hasta el Real Club Náutico de Madrid, ubicado en el Pantano de San Juan. En este enclave, conocido como la «playa de Madrid», los concursantes tuvieron que reproducir un menú diseñado por el chef Ramón Freixa, galardonado con dos estrellas Michelin, destinado a alimentar a 70 comensales integrados por regatistas y aficionados de la escuela de vela.
La formación de los grupos situó a Flo al frente del equipo azul, compuesto por Bibiana, Anabel, María, Edu y Marina. Por su parte, Santiago Segura lideró la plantilla roja junto a Paz, La Mala Rodríguez, David Bustamante y Juan Betancourt. La Capitanía de Flo resultó deficiente y desorganizada; el humorista centró sus esfuerzos en el espectáculo personal, llegando a tirarse al agua y nadar mientras sus compañeros asumían las labores de cocina sin directrices claras.
A pesar de que los comensales valoraron positivamente el servicio ofrecido, los jueces determinaron la derrota del equipo azul. El grupo rojo se alzó con la victoria de la prueba, destacando la actuación de David Bustamante como el integrante más brillante de la fase en exteriores.
Una prueba de eliminación marcada por el queso y el cambio de cocinas
De regreso al plató, Flo, Bibiana, Anabel, María, Edu y Marina se sumaron a La Mala Rodríguez para afrontar el reto de eliminación con sus respectivos delantales negros. La prueba comenzó con un examen de reconocimiento visual y gustativo frente a una extensa tabla de quesos de vaca, oveja y cabra procedentes de diversos países. El número de variedades identificadas por cada aspirante determinaba su ventaja estratégica para el cocinado posterior.
La tarea principal consistió en elaborar un plato de pasta rellena utilizando dos de los quesos identificados. A mitad del proceso, el jurado introdujo un giro regulatorio al obligar a los concursantes a intercambiar sus cocinas. La instrucción desestabilizó la dinámica de Anabel, incrementó los nervios de Flo, motivó la creatividad de Edu y provocó el enfado de La Mala Rodríguez, mientras que Marina y Bibiana mantuvieron la calma durante el cambio.
En la fase de cata, las valoraciones determinaron los destinos de los concursantes. El plato de Flo fue rechazado por constituir una «mezcla imposible»; Marina fue felicitada por una salsa «muy rica»; Anabel firmó la mejor elaboración gracias a una pasta «muy buena y sutil»; Edu convenció en el plano gustativo pese a fallar en la estética, y Bibiana recibió una crítica moderada al faltarle «detalles para brillar» a pesar de presentar una salsa perfecta.
La peor valoración recayó sobre La Mala Rodríguez, quien entregó una pasta que el jurado tachó de «incomestible» por contener mantequilla «tirada que solo era grasa». Tras la deliberación, los jueces comunicaron la decisión final: «El aspirante que no continúa en las cocinas es Mala». La cantante se despidió del formato expresando su satisfacción por la experiencia vivida: «Me lo he pasado muy bien, porque esta edición ha sido fantasía», concluyó antes de solicitar en tono distendido a Santiago Segura que dirija una película de terror protagonizada por sus compañeros de edición.








