En un acto de campaña para las elecciones autonómicas de Castilla y León, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha cargado duramente contra Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. El líder socialista acusa a los cabecillas de la oposición de apoyar la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, una postura que, según Sánchez, «encarecerá el día a día» de los ciudadanos españoles.
«Hipocresía» y costes económicos
Arropado por la ministra de Igualdad, Ana Redondo, y el candidato regional Carlos Martínez, Sánchez ha calificado de «hipócritas» a los líderes del PP y Vox. «Es muy fácil ser belicoso a costa del bolsillo de los demás», ha espetado el presidente, advirtiendo que el apoyo a la estrategia de Donald Trump en la región repercutirá directamente en el precio del gas, la calefacción y el combustible para el sector agrario.
El auditorio de Soria ha recuperado el histórico lema de 2003, coreando «No a la guerra» en varias ocasiones, un mensaje que el presidente ha hecho suyo proclamando que «hoy y siempre, España dirá no a la guerra».
Paralelismos con la guerra de Irak
Sánchez ha establecido un vínculo directo entre la situación actual y la intervención en Irak hace 23 años bajo el mandato de José María Aznar. Según el jefe del Ejecutivo, la derecha española «no ha aprendido nada» y vuelve a situarse en contra de la opinión pública al respaldar una «barbarie» que vulnera el derecho internacional.
El presidente ha rechazado la disyuntiva planteada por la oposición, que acusa al Gobierno de cercanía con Teherán por no apoyar la ofensiva: «Nosotros rechazamos el régimen de Irán, pero no vamos a responder a la ilegalidad con más ilegalidad. La cuestión es si estamos con el derecho internacional o con la ley del más fuerte».
Soberanía y protección interna
En su discurso, Sánchez ha defendido la autonomía de la política exterior española frente a sus aliados tradicionales:
- Soberanía nacional: Ha criticado el «servilismo» de Feijóo y Abascal, subrayando que ser aliado de EE. UU. no implica decir «amén» a todas sus decisiones bélicas.
- Escudo económico: Ha definido el rechazo al conflicto como un «sí» a las empresas, autónomos y trabajadores del campo, prometiendo que su Gobierno protegerá a estos sectores de las ondas de choque económicas del conflicto.
- Ayuda humanitaria: El presidente ha puesto como ejemplo del compromiso español el apoyo enviado al Líbano, país que actualmente sufre una nueva invasión por parte del Ejército de Israel.
Frase destacada: «Feijóo no va a pagar el gas de los españoles ni Abascal la gasolina de los tractores, pero ambos apoyan la guerra de Trump», sentenció Sánchez ante sus simpatizantes.


















