El máximo organismo del fútbol europeo ha decidido intervenir de manera oficial tras los incidentes ocurridos en el choque de ida de los octavos de final entre el Benfica y el Real Madrid. La UEFA, bajo la presidencia de Aleksander Čeferin, ha activado a sus inspectores de Ética y Disciplina para esclarecer una posible infracción del Reglamento Disciplinario tras las denuncias de comportamientos discriminatorios durante el encuentro en Lisboa.
Ronda de declaraciones y pruebas clave
La investigación no se limitará a los informes del delegado del partido. El organismo europeo ha confirmado un proceso exhaustivo que busca determinar la gravedad de los hechos antes de que se dispute el partido de vuelta. Para ello, se ha diseñado un plan de acción inmediato:
- Testimonios directos: Se tomará declaración formal tanto a Gianluca Prestianni como a Vinicius Junior para contrastar sus versiones de lo sucedido en el terreno de juego.
- Testigos de élite: Jugadores que se encontraban cerca de la acción, como Kylian Mbappé, también han sido llamados a declarar para aportar claridad sobre las expresiones o gestos intercambiados.
- Análisis técnico: Se revisarán todas las imágenes de los emisarios de la UEFA y las grabaciones de audio disponibles para verificar si existió un insulto a la dignidad humana.
Duras sanciones en el horizonte
El código disciplinario de la UEFA es tajante respecto a las conductas racistas o discriminatorias. Según el artículo 14, si se demuestra que un jugador ha insultado la dignidad de otro por motivos de raza o color de piel, la sanción mínima parte de los diez partidos de suspensión. Dada la política de «tolerancia cero» del organismo, el veredicto podría ser ejemplarizante si se confirman las acusaciones.
La proximidad del partido de vuelta, que se juega la próxima semana, obliga a la UEFA a acelerar los plazos. Ya existen precedentes, como el caso que afectó a varios jugadores del Real Madrid en la eliminatoria contra el Atlético el año pasado, donde la resolución se hizo pública apenas diez días después de iniciarse el expediente. En esta ocasión, la gravedad del asunto podría forzar una resolución antes del duelo decisivo en el Santiago Bernabéu.
La urgencia de un veredicto
El mundo del fútbol observa con atención este proceso, que marca un punto de inflexión en la protección de los jugadores frente al racismo en las competiciones continentales. La rapidez de la UEFA será determinante para garantizar la integridad de la competición y enviar un mensaje contundente contra cualquier tipo de comportamiento discriminatorio en el deporte de élite.
















