La ministra de Juventud e Infancia arremete contra la «externalización» y militarización de los pasos fronterizos de la UE, mientras que desde el Ejecutivo se apela a Rabat a ser «más diligente» con sus obligaciones de control.
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La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, se ha mostrado contundente respecto a la crisis migratoria registrada a finales de julio en Ceuta. Durante una visita institucional a Sagunt (Valencia), Rego afirmó este miércoles que considera «poco probable» que Marruecos «no supiera nada de que se movían más de 80.000 personas» hacia la frontera española, instando a la Unión Europea a realizar una reflexión profunda sobre sus políticas migratorias.
Las declaraciones de la titular de Infancia van en la línea de lo expresado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien desde Nueva York calificó de «evidente» el fallo en el control fronterizo marroquí durante las jornadas del 30 y 31 de julio. Sin embargo, Rego puso el acento en la responsabilidad de la política comunitaria, advirtiendo que «externalizar y militarizar fronteras genera este tipo de problemas graves» al no ofrecer vías legales y seguras para migrar.
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Críticas a la política de «alquilar la frontera»
La representante de Sumar contrapuso la posición de su formación a la de partidos como el PP, a los que acusó de votar de forma sistemática a favor de delegar la gestión de la frontera exterior europea en terceros países. «La política de alquilar la frontera a Marruecos se votó en el Parlamento Europeo. Lo que ha pasado es una consecuencia directa de esta política migratoria», aseveró, señalando que la solidaridad con la ciudad autónoma pasa también por replantear este modelo.
En relación con la atención a los menores inmigrantes en Ceuta, Rego defendió la reagrupación familiar en España, en la UE o en Marruecos —«donde estén las familias»— como la opción prioritaria. Recordó que ya se ha enviado a 54 menores con familiares en la Península y que hay otros 300 expedientes en tramitación. Asimismo, destacó que el Gobierno ha puesto a disposición de Ceuta 90 millones de euros para la acogida y traslado de menores, además de haber logrado el traslado de 700 niños durante el último año gracias a la reforma del artículo 35 de la Ley de Extranjería.
Exigencia de mayor diligencia a Rabat
En el mismo marco, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, insistió en que Marruecos debe ser «más diligente en sus responsabilidades» y «controlar mejor su frontera» para evitar que se repita una «crisis humanitaria» como la actual.
Morant remarcó que las obligaciones del país vecino pasan por garantizar la integridad territorial española en virtud de los acuerdos vigentes, recordando que este episodio «es una crisis que afecta a los ceutíes, pero también a las personas que cruzaron a nado», situándose más allá de un problema de convivencia.








