La influencer comparte con sus seguidores la difícil semana que atraviesa debido al brote de impétigo que padece su hija mayor, una afección cutánea que ha obligado a intensificar el tratamiento médico.
La conciliación entre su faceta empresarial, su trabajo en redes sociales y la maternidad es un reto constante para Violeta Mangriñán. Sin embargo, en los últimos días, su principal prioridad ha sido el bienestar de sus hijas, Gala y Gia, quienes se encuentran atravesando un delicado bache de salud. La exparticipante de Supervivientes ha relatado a través de sus perfiles sociales la angustia que le genera la evolución del estado de salud de su hija mayor.
Un brote de impétigo persistente
Tal y como ha explicado la propia Mangriñán, además de lidiar con afecciones respiratorias, a la pequeña Gala le fue diagnosticado recientemente impétigo. Esta infección bacteriana, caracterizada por la aparición de llagas rojizas y ampollas, resulta altamente contagiosa y frecuente en edades tempranas.
A pesar de los intentos iniciales por controlar la infección mediante el uso de cremas antibióticas, la evolución no ha sido la esperada. La madre ha confesado su preocupación al observar que, tras una ligera mejoría, la pequeña ha sufrido un nuevo brote que se ha extendido por zonas sensibles como la espalda, las axilas y, especialmente, el contorno de los ojos. «Si veis una foto de los ojos de mi hija ahora mismo, asusta y da muchísima pena. No es nada grave, pero es muy escandaloso visualmente», ha reconocido visiblemente afectada.
Medidas ante la afección
Ante la falta de resultados con el tratamiento tópico, la influencer ha confirmado que, siguiendo las indicaciones del pediatra y el dermatólogo, han procedido a iniciar un tratamiento con antibiótico oral. La situación, descrita por la valenciana como «bastante tediosa y engorrosa de quitar», ha llevado a la familia a extremar las precauciones.
Para facilitar la recuperación y evitar la propagación de la bacteria, Mangriñán ha tomado la decisión de que la pequeña permanezca en casa bajo sus cuidados, prescindiendo de su asistencia al colegio durante los próximos días. «Aunque no pase nada, prefiero que esté conmigo», ha señalado.
Para intentar aliviar los síntomas respiratorios que también afectan a sus hijas, Violeta ha recurrido a asistencia médica domiciliaria especializada en fisioterapia respiratoria, buscando así una mejora integral en la salud de las pequeñas tras una semana que la influencer no ha dudado en calificar como especialmente complicada.
















