En el marco de la reciente Reunión de Alto Nivel (RAN) entre España y Marruecos, celebrada este invierno, el Gobierno de Pedro Sánchez ha formalizado un compromiso financiero para respaldar las infraestructuras estratégicas del país alauita. El acuerdo, detallado en la Declaración Conjunta, ha desatado una fuerte controversia en el sector primario español, que ve cómo el Estado financiará proyectos de regadío en Marruecos que compiten directamente con la producción nacional.
El punto 54 del documento habilita el uso de instrumentos financieros españoles para dotar a Marruecos de recursos que, según las asociaciones agrarias, suponen un «cheque en blanco» para fortalecer a su principal competidor.
Los ejes del acuerdo financiero
El pacto suscrito por Sánchez y su homólogo, Aziz Akhannouch, se centra en el desarrollo de infraestructuras hidráulicas que Marruecos considera prioritarias para su Plan Nacional del Agua 2020-2050:
• Trasvases y desalinización: España apoyará proyectos de transferencia entre cuencas, reutilización de aguas residuales y la construcción de plantas desalinizadoras, como la de Casablanca.
• Paradoja hídrica: Mientras en España se imponen recortes al trasvase Tajo-Segura (vital para Alicante, Murcia y Almería), el Gobierno español se compromete a financiar infraestructuras similares en Marruecos para potenciar su agroindustria.
• Modernización agrícola: El acuerdo incluye la cooperación técnica en innovación, uso eficiente del agua y coordinación en materia sanitaria y fitosanitaria.
Impacto en la agricultura española
La preocupación del sector reside en la asimetría de condiciones entre ambos países:
1. Costes de producción: Marruecos ya compite con precios más bajos debido a menores costes laborales.
2. Requisitos fitosanitarios: Existe una creciente denuncia sobre la diferencia en las exigencias de seguridad alimentaria entre los vegetales producidos en la UE y los importados de Marruecos.
3. Expansión marroquí: Con una inversión prevista de 36.000 millones de euros hasta 2050, Marruecos aspira a construir 16 grandes presas hasta 2027, consolidando su capacidad exportadora hacia los supermercados europeos.
La conexión portuaria y la operación Boluda
La Declaración Conjunta no solo ha afectado al campo, sino también a la logística estratégica. El acuerdo ha facilitado una operación de gran calado en el sector naval:
• Marsa Maroc en Boluda: La empresa pública marroquí ha entrado en el accionariado del grupo liderado por Vicente Boluda, principal naviero de España y dominador del tráfico de contenedores.
• La transacción: Tras el marco de relaciones portuarias pactado el 4 de diciembre, Boluda cerró la venta de parte de su empresa a Marsa Maroc por 80 millones de euros, una operación que ha hecho saltar las alarmas sobre el control de los corredores logísticos y la influencia del Reino de Marruecos en los puertos españoles.


















