No es una contradicción: usar el ventilador cuando hace frío ayuda a bajar el aire caliente del techo, permitiendo reducir el termostato sin perder confort.
Con las borrascas azotando España este 6 de febrero de 2026 y los precios de la energía en el punto de mira, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha rescatado un consejo tan sencillo como eficaz. Aunque asociamos los ventiladores al frescor estival, su uso estratégico en invierno puede ser la clave para que tu factura no se dispare.
La ciencia del «aire atrapado»
El principio es físico y básico: el aire caliente pesa menos y sube. En cualquier habitación con calefacción, el calor se acumula en el techo mientras que la zona donde están las personas permanece más fría. Esto nos obliga a subir el termostato, gastando más energía innecesariamente.
El ventilador actúa como un redistribuidor de energía:
- En verano: Gira en sentido contrario a las agujas del reloj para crear una brisa directa que refresca la piel.
- En invierno: Debe girar en el sentido de las agujas del reloj a velocidad baja. Esto genera una corriente ascendente que desplaza el aire caliente del techo y lo empuja suavemente por las paredes hacia el suelo.
¿Cuánto se puede ahorrar realmente?
Añadir un aparato eléctrico a la ecuación puede parecer contraproducente, pero las cifras dicen lo contrario:
- Consumo mínimo: Un ventilador gasta entre 15 y 30 vatios, una fracción minúscula comparada con los miles de vatios de una caldera o una bomba de calor.
- Efecto termostato: Al repartir mejor el calor, puedes bajar la calefacción 1 o 2 grados.
- Impacto en la factura: Este pequeño gesto puede suponer un ahorro de hasta el 10% mensual en el consumo de gas o luz.
Cómo aplicar el truco paso a paso
Si tienes ventilador de techo:
- Busca el interruptor: Suele estar en el cuerpo del motor o ser una opción en el mando a distancia (modo invierno o «reverse»).
- Sentido horario: Asegúrate de que las aspas giren en el sentido de las agujas del reloj.
- Velocidad baja: Es fundamental. Si lo pones fuerte, crearás una corriente de aire frío que anulará el beneficio.
Si tienes un ventilador de pie o torre:
No es necesario instalar nada nuevo. Coloca tu ventilador convencional en una esquina y oriéntalo hacia el techo. Esto ayudará a romper la bolsa de aire caliente y a mezclarla con el aire de la habitación, mejorando la sensación térmica en pocos minutos.
Otras ayudas para 2026
Recuerda que, además de estos trucos caseros, este año el Gobierno ha confirmado ayudas específicas para la transición energética. Si cumples los requisitos de renta y eficiencia, puedes optar a subvenciones de hasta 3.000 euros para mejorar el aislamiento o los sistemas de climatización de tu vivienda.

















