La presidenta en funciones de Extremadura, María Guardiola, busca reconducir la negociación con Vox, tras una jornada de máxima tensión en la que la formación de extrema derecha ha reclamado tres consejerías clave y la vicepresidencia de la región.
“Ayer fue la última llamada que hice y espero que tenga respuesta”, afirmó Guardiola, quien destacó que “hay muchas más cosas que nos unen de las que nos separan”, a pesar del enfrentamiento reciente en redes sociales con el candidato de Vox, Carlos Fernández Calle.
Desde Génova, el Partido Popular muestra preocupación por el avance de la extrema derecha y descarta, bajo cualquier circunstancia, una repetición electoral en Extremadura, recordando los efectos adversos que tuvo en Aragón, donde se perdieron dos diputados. Fuentes del gabinete de Alberto Núñez Feijóo llegaron incluso a plantear una posible abstención del PSOE para permitir un gobierno en solitario del PP, aunque sin ofrecer nada a cambio.
Guardiola también lanzó un mensaje directo al PSOE: “El PSOE está en absolutamente dirección contraria a lo que hemos venido haciendo estos dos últimos años y medio. Han sufrido un batacazo, tienen que asumir su responsabilidad y dejar gobernar a quienes han ganado las elecciones”.
Con estas declaraciones, la presidenta en funciones mantiene la presión tanto sobre Vox como sobre el PSOE, en un momento crítico para definir la gobernabilidad de Extremadura.




















