Tras conquistar el trofeo del halcón en Qatar, el murciano analiza su imparable racha de nueve títulos en los últimos trece torneos. El español ya pone la mira en la gira estadounidense tras demostrar una madurez mental que intimida a sus rivales.
Con la sonrisa que le caracteriza y el imponente trofeo del halcón a su lado, Carlos Alcaraz atendió a los medios tras proclamarse campeón del ATP 500 de Doha. El murciano, que sucede en el palmarés a leyendas como Federer o Nadal, se mostró relajado pero ambicioso, consciente de que su nivel de juego en la final roza la excelencia táctica y física.
Un tenis de «top-10»
Alcaraz sitúa su actuación en la capital qatarí entre las mejores de su carrera. «Fue un partido muy completo: agresivo cuando debía y paciente cuando tocaba», explicó. El español destacó que su madurez le permite leer mejor los errores del rival y dominar los tiempos del partido, situando su nivel actual en un «top-10 o top-15» de toda su trayectoria profesional.
La mentalidad del «depredador»
Las estadísticas de Alcaraz son, a día de hoy, las de un dominador absoluto. Ha ganado nueve de los últimos trece torneos disputados, una consistencia que él mismo atribuye a su evolución mental.
- Efecto intimidatorio: «Puede ser que una gran parte de mis rivales me vea imbatible. Torneos como Australia o este hacen que piensen: ‘Joder, este chaval está manejando muy bien las situaciones’», confesó el murciano.
- Capacidad de adaptación: Al ser preguntado por su éxito en diferentes culturas y superficies, Alcaraz fue tajante: «Soy un camaleón. Esa es la clave para ser un gran tenista: adaptarte a cualquier circunstancia y no estancarte en jugar bien solo en un sitio».
El descanso del guerrero y el golf en el horizonte
Antes de afrontar el «Sunshine Double» en Indian Wells y Miami, Alcaraz disfrutará de una semana de descanso en casa para «desconectar y valorar lo conseguido». Sin embargo, ya tiene planes para su llegada a Estados Unidos, y no todos incluyen una raqueta.
«En Indian Wells probablemente no sé si entrenaré más golf que tenis», bromeó el campeón, quien ya ha apalabrado algunas rondas en los campos californianos con otros compañeros del circuito. Tras conquistar el desierto qatarí, el «camaleón» Alcaraz busca ahora camuflarse entre los hoyos de Indian Wells antes de intentar revalidar su dominio en el cemento estadounidense.


















