El ministro Ángel Víctor Torres califica de «hito histórico» la reubicación de más de un millar de menores en todo el país. La ciudad autónoma ya ha materializado 320 traslados de los 448 expedientes finalizados por el Estado.
El proceso de reubicación de menores migrantes no acompañados en España ha alcanzado una velocidad de crucero sin precedentes. Según informa El Pueblo de Ceuta, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha presidido esta semana una reunión de coordinación en la Delegación del Gobierno para evaluar los efectos de la declaración de contingencia migratoria.
Durante su comparecencia, Torres ha revelado que ya se han completado un total de 1.019 reubicaciones desde los territorios frontera (Ceuta, Melilla y Canarias) hacia el resto del territorio nacional, un volumen de movimientos que el Ejecutivo define como un éxito de la «distribución solidaria».
Ceuta: eficacia en la gestión de expedientes
Dentro del balance territorial, Ceuta destaca por su alta tasa de ejecución en comparación con otras regiones. De los 448 expedientes que la Administración General del Estado ha finalizado y puesto a disposición de la ciudad autónoma, ya se han ejecutado 320 reubicaciones, lo que supone un 71,4% de cumplimiento.
Estas cifras contrastan con la situación en Canarias, donde, a pesar de tener 671 expedientes listos, solo se han materializado 202 traslados (un 30% de ejecución). Por su parte, Melilla presenta el porcentaje más alto, habiendo ejecutado 57 de los 66 traslados previstos (86,3%).
Los mecanismos del traslado
Tal y como detalla El Pueblo de Ceuta, el éxito de esta operación se apoya en dos vías legales:
- Vía de urgencia: Aplicada a los menores llegados tras el último verano, agilizando los plazos administrativos para evitar el colapso de los centros.
- Vía estructural: Para aquellos menores que ya se encontraban en las ciudades autónomas antes de la crisis, garantizando un proceso garantista que incluye la intervención de la Fiscalía y la audiencia al propio menor.
El ministro Torres ha subrayado que el objetivo principal es acabar con el hacinamiento y asegurar que estos niños y adolescentes estén correctamente escolarizados y atendidos en sus comunidades de destino, siempre bajo el principio del interés superior del menor.
Un modelo de futuro frente al rechazo político
El Gobierno central defiende que este mecanismo debe convertirse en una política estructural y permanente, independientemente de quién ostente el poder. Torres recordó que esta reforma legislativa salió adelante en el Congreso a pesar del voto en contra de Partido Popular y Vox, a quienes ha instado a reflexionar sobre una medida que califica de «justa y necesaria».
Tras la evaluación en Ceuta, la Comisión Interministerial tiene previsto trasladarse a Melilla el próximo mes para continuar con el seguimiento de estas reubicaciones y asegurar que el compromiso con los derechos humanos y la corresponsabilidad territorial se mantenga firme.




















