La emblemática astróloga pone fin a su espacio diario en Telecinco reconociendo un cambio de hábitos en la audiencia, aunque asegura que continuará vinculada al horóscopo fuera de la pequeña pantalla.
La televisión española pierde a uno de sus rostros más inconfundibles. Esperanza Gracia, la astróloga que durante tres décadas ha sido la compañera inseparable de los insomnes, ha anunciado el fin de su icónico horóscopo en Telecinco. Tras 30 años acompañando a los espectadores en la madrugada, Gracia ha decidido cerrar esta etapa al considerar que los hábitos de consumo de su audiencia han cambiado de forma irreversible.
Un cambio de era en la audiencia
Durante su emotiva despedida en el plató de Fiesta, la astróloga fue muy clara sobre los motivos que le han llevado a tomar esta decisión. «Las personas mayores que me veían a las 2:30 de la madrugada ya no están, la siguiente generación tampoco porque consumen otros contenidos y los millennials y la Generación Z me siguen por otros canales», explicó con sinceridad, añadiendo que, en este nuevo escenario, «prácticamente me he quedado sin audiencia televisiva».
Para Gracia, este adiós no es un retiro, sino un paso hacia un modelo de relación con su público más acorde a los tiempos actuales. «No voy a dejar el horóscopo, solamente dejo este programa de la noche», aclaró, subrayando que es un «momento de transición, no solo de ciclo, sino de era».
Tres décadas como «parte del mobiliario»
Esperanza Gracia deja tras de sí un legado que marcó la historia de la televisión en España. Su inconfundible pregunta —»¿Hay algo que te inquieta, te atormenta o te perturba?»— se convirtió en un símbolo de las madrugadas televisivas, un eslogan que, según confesó, surgió de forma espontánea y terminó definiendo su carrera.
Desde sus inicios en formatos como De domingo a domingo o Día a día, Gracia se ganó un lugar privilegiado en la parrilla gracias a un estilo propio, basado en un ranking de los signos del zodiaco que distaba mucho de las propuestas de otros astrólogos de la época. «Me siento una afortunada. Poder vivir de algo que te gusta tantos años, cuando en este país no creía nadie en la astrología, es un regalo», afirmó emocionada ante la ovación de los presentes en Fiesta.
La astróloga, cuya formación internacional pasó por países como Brasil, Argentina y Reino Unido, ha defendido siempre que su labor combina el estudio de la materia con un don personal: la intuición. Con este cierre de etapa, la televisión nocturna dice adiós a una de sus figuras más constantes y queridas, cuya voz calmada y directa a cámara ha sido, durante más de un cuarto de siglo, el faro para miles de espectadores en vela.




















