El dispositivo, bautizado como ‘Levant-Manolo’, funcionará con la energía cinética generada por las quejas de los ceutíes en redes sociales cuando el temporal cancela los barcos.
La Ciudad Autónoma ha decidido pasar a la ofensiva contra el clima. Tras siglos sufriendo el encrespamiento capilar y la humedad pegajosa, la Consejería de Medio Ambiente ha anunciado la licitación del «Levante-Generator», un ventilador de dimensiones colosales que se ubicará en la zona de Benzú con un objetivo claro: soplar tan fuerte hacia Algeciras que el temporal se lo queden ellos una buena temporada.
El proyecto surge tras un estudio que demuestra que el Levante tiene «complejo de bumerán»: siempre vuelve a Ceuta porque no encuentra resistencia. Con esta nueva infraestructura, la Ciudad pretende crear una barrera de aire que mantenga el Estrecho en un estado de calma chicha permanente para los caballas, mientras en la otra orilla aprenden lo que es que se te vuele el toldo de la terraza.
Energía renovable basada en el «coraje»
Lo más revolucionario del invento no es su tamaño, sino su fuente de alimentación. Los ingenieros han diseñado unas turbinas que no necesitan electricidad convencional; el ventilador se mueve gracias a la «Energía de Indignación Colectiva» (EIC).
Unos sensores instalados en los grupos de Facebook y WhatsApp de la ciudad recogerán cada vez que un ceutí escriba: «¿Otra vez levante?» o «Vaya humedad». Toda esa frustración se transformará en vatios directos a las aspas de 50 metros. «Calculamos que con tres días de temporal fuerte, las quejas acumuladas darán potencia suficiente para enviar el viento directamente hasta Despeñaperros», afirma el director del proyecto.
Adiós al pelo encrespado
El objetivo principal, más allá de la navegación, es el bienestar estético. «Estamos cansados de que en la Península tengan el pelo liso y perfecto mientras nosotros parecemos recién salidos de una descarga eléctrica», señalan fuentes municipales.
El plan incluye un «Modo Represalia»: si Algeciras se queja demasiado por el aire recibido, el ventilador activará unos aspersores de agua salada para que ellos también experimenten esa sensación de que el coche está «pegajoso» a los cinco minutos de haberlo lavado.
Reacciones en la otra orilla
En Algeciras la noticia no ha sentado nada bien, pero desde Ceuta se les ha enviado un mensaje de tranquilidad: «No os preocupéis, os enviaremos por SEUR los cubos que nos sobren del patrimonio para que podáis recoger vuestras propias filtraciones».
Lo que acaba de leer es una pieza de sátira. Ningún ventilador gigante va a cambiar el clima del Estrecho, y las quejas en Facebook, lamentablemente, solo sirven para gastar batería del móvil. Esta noticia es pura ficción. El Levante es parte de nuestro ADN. Si no hubiera Levante, ¿de qué hablaríamos en la cola de la pescadería o en la parada del bus? Quizás el ventilador sea un sueño, pero la humedad es nuestra realidad más fiel.




















