El sector crítico exige transparencia sobre los pagos realizados a un entramado empresarial vinculado al entorno más cercano del líder de la formación.
Una nueva tormenta política sacude los cimientos de Vox. Según revela una investigación publicada por El País, un grupo de asesores directos de Santiago Abascal, señalados reiteradamente por las facciones críticas del partido, habría facturado a la formación casi 1,3 millones de euros en un solo ejercicio.
El foco en el entramado empresarial
La controversia no solo reside en la elevada cuantía de las facturas, sino en la naturaleza de las empresas beneficiarias. Los «disidentes» o voces críticas dentro de la formación han puesto el grito en el cielo al conocer que estos pagos se realizaron a un entramado societario que, además, habría tenido vínculos laborales con la esposa del propio Abascal.
Los puntos clave de la denuncia interna son:
- Falta de transparencia: Los críticos exigen un desglose detallado de los servicios prestados que justifiquen el desembolso de 1,3 millones de euros.
- Concentración de poder: Se señala a un núcleo muy reducido de asesores que controlan tanto la estrategia política como los flujos económicos del partido.
- Conflicto de intereses: La relación entre estas empresas y el entorno familiar del líder de Vox ha alimentado las sospechas de favoritismo.
Un momento delicado para el partido
Esta revelación llega en un contexto de máxima tensión interna, con el partido enfrentándose a crecientes voces que piden una democratización de las estructuras y un mayor control de las finanzas. La información publicada por Miguel González detalla que estos movimientos contables han sido el detonante para que varios sectores den un paso al frente exigiendo cuentas claras.
Hasta el momento, la dirección nacional de Vox ha mantenido una postura de cierre de filas en torno a su líder, aunque el malestar en las bases y en ciertas delegaciones territoriales parece ir en aumento tras conocerse la magnitud de estas facturaciones.




















