Maggie abandona las cocinas del programa de RTVE después de ser enviada al último reto por Camilla, a pesar de estar inicialmente salvada, en una noche marcada por la accidentada capitanía de Pepe en Nuevo Baztán
La decimocuarta edición de ‘MasterChef’ ha vivido una de sus entregas más insólitas hasta la fecha. En una noche donde la tensión y la estrategia jugaron un papel determinante, el programa de RTVE registró un hito sin precedentes en su trayectoria: la expulsión de un aspirante que, en el inicio de la prueba de eliminación, se encontraba a salvo en el balconcillo. Maggie se convirtió en la protagonista de este hecho histórico al abandonar los fogones tras una decisión de su compañera Camilla que cambió el rumbo de la competición.
Un accidentado banquete de bodas en Nuevo Baztán
La prueba de exteriores, desarrollada en la localidad madrileña de Nuevo Baztán, pretendía ser una de las más emotivas de la historia del formato al celebrar las bodas de oro de una veintena de parejas. Bajo el diseño de la chef Pepa Muñoz, los aspirantes debían confeccionar un banquete para 80 comensales. Sin embargo, la jornada se tornó sombría debido a la gestión de Pepe, quien ejerció como capitán del equipo rojo.
La conducta de Pepe, señalada por sus compañeros como una reacción a la marcha de Paloma en la semana anterior, lastró el cocinado del grupo integrado por Annie, Javier, Camilla y Carlota. La falta de comunicación y la incapacidad de adaptación de Pepe tras un intercambio de capitanes provocaron una valoración demoledora de Jordi Cruz. El juez calificó el trabajo de «vergüenza», señalando que los platos fueron recibidos con desagrado por los invitados. Como consecuencia, el equipo azul —formado por Inma, Germán, Maggie y Chambo— se alzó con la victoria, dejando a sus rivales frente al delantal negro.
Vanguardia en las tapas y el brillo de Inma
Previamente, la noche comenzó con un reto dedicado a las tapas, pilar fundamental de la gastronomía española, amenizado por la música del compositor Gabriel Peso. Los aspirantes debieron actualizar recetas clásicas empleando técnicas de vanguardia. En esta fase, Inma destacó como la mejor de la prueba, superando a Germán, mientras que Pepe, Gema y Camilla obtuvieron las peores críticas por parte de los jueces.
La histórica eliminación de Maggie
El momento culminante de la noche llegó con la prueba de eliminación. Los delantales negros —Pepe, Annie, Javier, Camilla y Carlota— debían reproducir una Comtessa, la emblemática tarta helada de los años 80, con un mínimo de ocho capas de chocolate atemperado, culís de fruta y galleta.
Antes de comenzar el cocinado, se produjo el giro que marcó el programa. Los compañeros salvados decidieron otorgar la inmunidad a Camilla, pero los jueces le pidieron que, a cambio, señalara a alguien del balconcillo para ocupar su lugar en los fogones. Camilla eligió a Maggie, quien describió el movimiento como un «puñal por la espalda».
Los nervios traicionaron a Maggie durante el reto. La aspirante sufrió el corte de su crema y protagonizó desencuentros con Javier y Carlota por el uso del abatidor. En la cata final, mientras que Carlota y Pepe convencieron al jurado con elaboraciones de mérito, la propuesta de Maggie fue descrita con «una pinta rara» y exceso de mantequilla.
Finalmente, Pepe Rodríguez sentenció su marcha: «El aspirante que no continúa en las cocinas es Maggie». El juez subrayó la excepcionalidad del momento al recordar que era la primera vez que se marchaba alguien que estaba salvado y que acabó en eliminación por decisión de un compañero. Por su parte, Camilla se defendió asegurando que no buscaba perjudicarla, sino que su intención era que Pepe abandonara el concurso.















